Archivo | agosto, 2010

Cosmética Low cost

14 Ago

La crisis acelera la última tendencia de cosmética Low cost.  El “bueno, bonito y barato” ha llegado como un ciclón al mundo de la cosmética. Marcas blancas, marcas que se venden por internet, marcas multinacionales a precios de escándalo o marcas de “cosmética-chuchería” son una avalancha. Y parece que este mercado seguirá creciendo.

El low cost, es decir, precio bajo a calidad aceptable, apareció con fuerza en España de la mano de compañías aéreas, extendiéndose a otros sectores de ocio como hoteles o cruceros y a consumo masivo como la moda. Incluso, ya llega a mercados insospechados como el inmobiliario, la automoción o la telefonía. Y ahora, a la cosmética.

El bajo coste es, en general, una tendencia de consumo adoptada por un determinado tipo de personas con un estilo de vida concreto: jóvenes, modernos, no tradicionales, mileuristas, universitarios, sin miedo a romper esquemas, entre otras características.

Pero la crisis ha convulsionado la manera de comprar y vender, de hacer negocios y hasta de vivir. Ha cambiado hábitos de compra, estilos de vida y maneras de pensar. Los consumidores tenemos menos dinero pero no queremos renunciar a estar guapos, ir en coche, viajar y vivir como antes. Y sólo hay pocas maneras de conseguirlo: ahorrar como locos, gastar en lo esencial o comprar barato.

Las revistas femeninas de prestigio como Elle, Telva, Yo dona (del periódico El Mundo) o Vogue, llenan sus páginas de artículos proponiendo el low cost cosmético como la última tendencia más fashion. Frases como “estar más guapa por menos dinero”, “ajustar la belleza a los bolsillos”, “productos a precios razonables y francamente de buena calidad”, “cosméticos que cumplen su función por menos de lo que piensas”.etc.  Además, seleccionan y publican listados de cosmética a precios mini, por menos de 15 euros, de marcas “buenas” de consumo masivo bajo el epígrafe de low cost: Diadermine, Garnier, Pond´s, Nivea visage, Astor, Vitesse, Avène, L´Oréal, Olay… Según estas revistas, son joyas del mass-market que no podemos dejar pasar.

Calidad, buenos resultados y mejores precios para que, en caso de recesión, podamos seguir mostrando nuestra mejor cara.

¿Quién ha dicho que los cosméticos baratos son peores?. Ciertos dermatólogos responden que hay productos baratos muy buenos y comprobados que van perfectos para la piel.

Marcas de low cost

Deliplus la marca de belleza Mercadona,  franquicias como Sephora o Bottega Verde, cosmética de marcas de moda como Mango o Zara, grandes multinacionales, marcas “fashion” como Keims o Muji, venta por catálogo como Oriflame, marcas de aparente calidad dermatológica como Babaria, que se presenta como marca de consumo o de perfumería con cremas a 3 euros y aparece hasta en los mercadillos.

Según un estudio reciente, 4 de cada 10 mujeres confían en marcas blancas, y Deliplus es quien ocupa un puesto destacado por delante de Dia o “Les Cosmétiques” de Carrefour.

Deliplus, fabricada por la empresa RNB, ha alcanzado en poco tiempo una gran fama de marca de calidad a buen precio, y es un auténtico fenómeno de foros y redes sociales, con verdaderos “deliplusadictos” que recomiendan a otros su compra. Sus productos estrella son la crema corporal de oliva, un boom comercial, ya se esperaba vender 70.000 unidades al mes y actualmente se vende un millón. Y quién no cae en las redes de su tentación: catálogo muy amplio, incorporando a gran velocidad los últimos avances en cosmética, garantía de calidad incluida, y precios de 2,2 euros en mascarilla capilar, por ejemplo, toallitas exfoliantes por 1,85 euros, o promociones de 2×1 por menos de 3 euros.

Tal es el éxito de Deliplus, que firmas clásicas e históricas como Vichy entran a competir en el mercado de las marcas blancas de cosmética lanzando una línea de básicos de belleza low cost llamada “Essentielles”. Si ya tenían precios relativamente bajos en su gama habitual, ahora ofrecen cremas faciales por 9 euros, espumas limpiadoras por 4,90 o cremas corporales por menos de siete. Con ingredientes como la rosa y con la garantía Vichy. Garnier también reinventa la cosmética de bajo precio con “Garnier Essentials”: éxitos de ventas en leches, tónicos o desmaquillantes a 3,19 euros, toallitas a 2,09 euros, o incluso cremas anti-edad a 4,99.

Cosmética chuchería: Essence, New York Color y Kiko Make up Milano

Segmento de mercado que según AC Nielsen ha disparado sus ventas durante la crisis un 26,5%. Essence, firma alemana cuyo lema es ofrecer la máxima belleza a precio mínimo, presenta la línea de edición limitada ‘The essence of beauty’ con todo tipo de productos y precios de 1 a 5 euros. Se vende en perfumerías de posicionamiento bajo. New York Color, de la multinacional Coty, apuesta por el público joven con precios bajos. Kiko Make up Milano es un nuevo concepto de establecimiento repleto de “chucherías cosméticas” para llenar el neceser con productos de maquillaje a partir de 1 euro.

Blogs y el rápido boca-oreja aconsejan al consumidor varios trucos para gastar lo mínimo: usar mascarillas o toallitas tipo Comodynes, sobres monodosis de 3-4 euros. También mascarillas unidosis, toallitas, formatos viaje y muestras.

¿Por qué es una cosmética tan barata?

Es más barata por la calidad de los materiales (envases, packaging), formulaciones, compras y producciones por grandes volúmenes.

Fuente parcial: Esthetic world

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

Anuncios

Criterios de certificación de la cosmética natural

10 Ago

La creciente demanda por lo verde ha revolucionado la cosmética. Las firmas naturales van más allá y ya no se contentan con poseer tan sólo composiciones naturales. El packaging, las fórmulas y los compromisos medioambientales son referencias indiscutibles para vender naturaleza cosmética.

Con el mercado de lo ecológico, biológico y natural en plena expansión, numerosas firmas se sirven del término natural cuando los productos contienen pocos ingredientes naturales y aún menos ecológicos. El segmento de los consumidores ecológicos es muy atractivo para las empresas de cosmética dedicadas a un sector con mucha competencia y muy poco regulado.

El problema es que no hay ninguna norma o ley que especifique qué productos cosméticos pueden considerarse naturales y cuáles son los criterios a tener en cuenta. El Reglamento Europeo que regula la producción agraria ecológica sólo se refiere a productos alimentarios y deja fuera a cualquier proceso que, aunque utilice materias primas procedentes de la agricultura o la ganadería, no tenga como objetivo la producción de alimentos. Por tanto cualquier fabricante puede anunciar su cosmética como natural sin ningún tipo de control.

La propia Unión Europea ya es consciente de este problema y a través del Comité de Salud Pública del Consejo de Europa publicó una nota informativa a los consumidores sobre cosméticos naturales en la que apuntaba: “En el mercado europeo encontramos numerosos cosméticos calificados como naturales aunque frecuentemente contienen ingredientes que no son naturales. La utilización de la expresión “cosmético natural” difiere de un país a otro y pasa lo mismo en lo que se refiere a las directrices aplicables a la fabricación, la comercialización y el etiquetado. Es necesario poner a punto una definición uniforme y establecer principios directores para los cosméticos naturales en Europa”.

Actualmente en la Unión Europea no existe ninguna normativa que detalle los requisitos que debe cumplir este tipo de cosméticos. Ante la ausencia de legislación, los fabricantes de cosméticos se someten a los criterios de empresas privadas de certificación, que garantizan el carácter natural o ecológico de los cosméticos. Cada organismo certificador tiene sus propios criterios de exigencia para los productos cosméticos. Un cosmético certificado muestra el sello o logo del organismo certificador. Es posible obtener más de una certificación, y por tanto, varios sellos pueden aparecer en el mismo cosmético.

Control en otros países europeos

La respuesta de las empresas más consolidadas y prestigiosas de la cosmética natural ha sido agruparse y trabajar con organismos de control ya existentes y dedicados a la certificación de productos ecológicos o biológicos para establecer unas normas y un sistema de control específico para los productos cosméticos.

Los principales organismos certificadores europeos son Ecocert y Cosmebio en Francia, BDIH en Alemania, Demeter o Soil Association en el Reino Unido.

Los criterios utilizados por las estar entidades para otorgar su certificación son muy similares y existe, incluso, el deseo de llegar a una armonización de estos cinco referentes que pueda ser utilizada en Europa.

En la actualidad, algunas de estas asociaciones europeas están trabajando para establecer unos estándares comunes en el proyecto COSMOS-standard (www.cosmos-standard.org).

Sigue leyendo

La cosmética natural vende

10 Ago

Los  Departamentos de Marketing, Creativos y Publicistas saben que la palabra “natural” vende.  Les ayuda a justificar cualquier sobreprecio, porque para los cosméticos y productos de higiene todavía no existe una norma oficial que evite fraudes y engaños.

El problema es saber qué productos son verdaderamente naturales o que grado o porcentaje de pureza poseen. Por ello, han surgido a lo largo de los años organismos privados de medición, a falta de una legislación gubernamental mundial o europea (en el próximo post explicaré el tema de certificación).

Distinguir los auténticos productos naturales o ecológicos de los que no los son y que se publicitan como tales, es una tarea que en ocasiones puede resultar difícil, puesto que no existe una normativa unificada.  Los consumidores nos podemos basar en algunos parámetros, tales como:

  • No tienen la misma presentación, textura, color y olor en cosméticos naturales que en la cosmética convencional. Se producen cambios en las materias primas que la componen que siempre están variando en composición, textura o color.
  • Los cosméticos naturales deben estar compuestos, en un porcentaje superior al 90%, por materias primas naturales de origen no animal (vegetal o mineral). Un Cosmético natural según certificación Ecocert es el que reúne las siguientes condiciones: un mínimo del 95% del total de los ingredientes (incluyendo el agua) es natural o de origen natural. Como máximo el 5% restante pueden ser ingredientes de síntesis (éstos forman parte de una corta lista restrictiva que incluye algunos conservadores y sustancias auxiliares). Como mínimo el 5% del total de los ingredientes procede de agricultura biológica, que representa como mínimo el 50% de los ingredientes vegetales. Por lo tanto, un buen sistema discriminatorio es fijarse en los INGREDIENTS y en sellos que certifican es un cosmético natural.
  • No deben contener sustancias dañinas para la piel ni para la salud del usuario, eso incluye también las materias primas naturales que puedan ser irritantes, tóxicas o peligrosas.
  • Los cosméticos naturales, se conservan con sustancias mucho más suaves y naturales que a un producto conservado con química. Por lo tanto la vida media del cosmético es menor.
  • En cosmética natural, los perfumes artificiales no son admisibles teniendo la alternativa de los esenciales puros que pueden dar un aroma sano y natural. Tampoco son admisibles reconstituidos y aromas idénticos a naturales, que pueden llegar a ser 100 % artificiales.
  • Los cosméticos naturales no deberían ser experimentados con animales. No debería asociarse a ningún tipo de tortura o sufrimiento hacia los animales para conseguir materias primas (productos apícolas, esencias de animales, materias grasas, etc.).
  • Sus consumidores valoran más el contenido que el continente, les interesan más el efecto del producto que su presentación. Por eso no necesitan colorantes químicos ni modificadores del aspecto externo (textura, densidad, etc.).
  • La cosmética natural es respetuosa con el entorno y el medio ambiente. El uso de envases y embalajes reciclados y/o reciclables debe ser un punto importante a tener en cuenta.
  • La cosmética natural se basa, sobre todo, en el empleo de plantas y sus extractos. Debería ser un motor económico que potencie la agricultura ecológica y el comercio justo con los países productores de ciertas plantas. También, una posibilidad de potenciación económica de zonas deprimidas con grandes recursos naturales, potenciando cultivos autóctonos sostenibles, ecológicos y rentables.
  • La cosmética natural es  una forma más natural de cuidar nuestra salud, higiene y belleza, más armoniosa con nosotros y con el planeta, más consciente.

Diferenciaciones y consideraciones a tener en cuenta:

  • Un ingrediente natural: es aquel vegetal, animal, mineral o componente marino que es un extracto directo no transformado obtenido de la producción agrícola o mediante un procedimiento físico.
  • Un ingrediente de origen natural: es el que procede de la naturaleza y ha sido transformado mediante procedimientos respetuosos con el medio ambiente.
  • Agricultura ecológica: es aquella que se basa en la utilización óptima de los recursos naturales sin emplear productos químicos de síntesis u organismos genéticamente modificados (OGM) —ni para abono ni para combatir las plagas—, logrando así productos orgánicos mientras se conserva la fertilidad de la tierra y se respeta el medio ambiente.
  • Los términos ecológico, biológico u orgánico significan lo mismo. Por otro lado, cuando hablamos solamente de cosméticos naturales, éstos no han sido necesariamente obtenidos por métodos ecológicos (ver criterios de certificación).

Los cosméticos naturales deben ser una alternativa a los convencionales, aportar las mismas o mayores ventajas potenciando el uso de sustancias vegetales, y no un simple argumento de Marketing verde.

Aconsejo lectura del artículo: Certificación cosmética natural

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

Las ventas de cosméticos naturales en Europa crecen

10 Ago

El mercado europeo de cosméticos naturales mantiene un ritmo saludable de crecimiento, con una previsión de ingresos para 2010 de 2.000 millones de euros. Aunque la recesión económica ha afectado las tasas de crecimiento del mercado, sigue boyante la demanda de los consumidores de cosméticos ecológicos y libres de sustancias químicas, según apunta un informe de Organic Monitor.

A medida que los consumidores tienen conocimiento de los posibles peligros de los parabenos y otros ingredientes sintéticos en cosméticos y artículos de tocador recurren a productos naturales y orgánicos.

Los comerciantes están respondiendo a esta demanda de los consumidores mediante la introducción de alta cosmética natural y orgánica, incluso bajo su propia marca. La entrada de grandes grupos de distribución está causando un gran cambio en las ventas en Europa, tanto entre los vendedores especializados como entre los comercios más populares. Los productos naturales pueden encontrarse en todo tipo de establecimientos, desde los especializados a los supermercados, hipermercados, tiendas de descuento, farmacias, parafarmacias y grandes almacenes.

Los mercados francés y alemán son los de más rápido crecimiento en Europa, mientras que el mercado británico se ha visto negativamente afectado por la crisis financiera. Sus establecimientos de alimentos naturales también son los que más han sufrido el descenso de las ventas. Por su parte, los grandes comerciantes han sido los menos perjudicados, especialmente los que venden productos de su propia marca a precios competitivos.

Los cosméticos naturales y ecológicos son cada vez más accesibles ya que crecen los puntos de venta. Las tiendas dedicadas a los productos de belleza naturales y orgánicos las están abriendo fabricantes y minoristas, así como inversores privados. La mayoría de las aperturas han tenido lugar en París, donde marcas punteras como Weleda y Dr. Hauschka han estrenado tiendas.

Aunque las tasas de crecimiento continúan saludables, el mercado de cosmética natural se enfrenta a numerosos obstáculos para el crecimiento futuro. Los principales obstáculos son la baja comprensión del consumidor de los productos naturales y orgánicos, la falta de armonización y uniformidad de las normas y la proliferación de símbolos y logotipos. El desarrollo de estándares europeos tales como NaTrue y Cosmos se espera que sirvan para superar algunos de estos obstáculos.

A medida que el panorama de la competencia está cada vez más concurrido, se recomienda que las empresas adopten estrategias basadas en la diferenciación del producto y la segmentación del mercado. Aparte de acogerse a la normativa de cosmética natural y ecológica, las empresas del sector deben considerar el abastecimiento ético y la aplicación de estrategias sostenibles. El estudio de Organic Monitor ofrece la prueba del éxito de aquellas firmas que han implementado dichas estrategias.

La edición del informe 2009 sobre “European Natural Cosmetics Market” analiza los 10 mercados principales de Europa, incluida España. Se da información sobre la competencia del mercado en cada país, que es segmentada por categorías de productos (piel, cabello, cuidado oral, color y otros). Además, para cada categoría de producto se incluye el tamaño del mercado, las previsiones de ingresos, precios, análisis de la distribución y reparto del canal de ventas. Tampoco faltan las cuotas de mercado y los perfiles de los principales productores, importadores, mayoristas y minoristas en cada país.

Fuente:  Egogaia

Más información: Organic Monitor

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

Cosmética natural en crecimiento

9 Ago

El mercado internacional de cosmética natural sigue creciendo. La difícil situación económica actual impresiona muy poco a un sector emergente y estable desde hace años. Según un muestreo del Instituto Internacional de Investigación del Mercado IRI, Information Research, de Nuremberg, Alemania, la cosmética natural registró durante el primer semestre de 2009 un crecimiento de las ventas del 7,6% en el comercio minorista alemán de alimentación y en droguerías. En 2008, el mercado alemán completo de cosmética natural certificada se había incrementado casi un 10%, situándose en 672 millones de euros, logrando una cuota del 5,3% en el mercado general de cosmética.

El sector internacional de la cosmética natural se muestra también relativamente resistente a la crisis. Así, el instituto londinense Organic Monitor prevé todavía un gran potencial de crecimiento. Según sus cálculos, las ventas se incrementaron un 13% en 2009 en Europa. El volumen de mercado podría llegar a dos mil millones de euros en 2010. El crecimiento más rápido lo registran Francia y Alemania, mientras que los mercados de demanda más importantes a escala internacional son Estados Unidos y Asia, con Japón y Corea a la cabeza.

Gran ritmo de innovación y comercio justo

Entre los diferentes segmentos, el análisis de IRI destaca especialmente los productos para el cuidado del rostro. A pesar de que la cuota de este segmento dentro del mercado general sólo llega al 1%, de enero a julio de 2009 se registró un crecimiento muy dinámico del 18%, mientras que los productos de origen natural y los productos tradicionales han sufrido un estancamiento o incluso pérdidas. Entre los motivos que han conducido a este aumento de la popularidad de la cosmética natural se encuentran, junto a la capacidad persuasiva de los mismos productos y la tendencia general hacia lo natural, también la gran disponibilidad de los productos en todos los canales de distribución, la mayor presencia en los medios así como un gran número de innovaciones.

Empresas alemanas e internacionales se posicionan con productos innovadores. En la actualidad se está invirtiendo mucho más que en años anteriores en la investigación y el aseguramiento de materias primas naturales selectas y altamente eficaces, así como en pruebas de eficacia. Las empresas de cosmética natural están desarrollando nuevos métodos e invierten ingentes cantidades en las instalaciones de producción más modernas. Y muchos pioneros enfocan los temas de sostenibilidad, protección ambiental y biodiversidad. El comercio y el tratamiento justos de los proveedores de materias primas son ingredientes fundamentales de la cultura empresarial. Cada vez es mayor el número de fabricantes de cosmética natural que informan sobre el trabajo, en parte de décadas, de algunos proyectos y materias primas, así como sobre las historias que se esconden tras los productos. Para ellos, la Responsabilidad Social Empresarial, es decir, el comportamiento socialmente responsable de la propia empresa, forma parte de la filosofía empresarial desde el primer día. Hoy, los valores éticos son un importante argumento de compra adicional para un creciente número de clientes.

La importancia de los aspectos del comercio justo y del provecho adicional de los productos ecológicos, en el ámbito de la cosmética, crece vertiginosamente. Pero el comercio justo no sólo se refiere a los proyectos de ayuda en países emergentes; su definición es mucho más amplia. Se sustenta en el tratamiento equitativo de los granjeros y proveedores de materias primas, a escala regional, nacional e internacional, que reciben un precio justo por su trabajo. Al mismo tiempo se trata de establecer una cooperación a largo plazo, de asesorar y construir estructuras sociales, así como de apoyar proyectos sociales ya existentes.

De esta forma, los fabricantes de cosméticos financian programas de salud y formación, que redundan en beneficio de los países emergentes y de instituciones sociales en Europa. El nuevo grupo de compradores de LOHAS (Lifestyle of Health and Sustainability) se muestra especialmente dispuesto a comprar productos que dejen a las futuras generaciones un medio ambiente intacto y condiciones de vida sanas, en todo el mundo. Los consumidores ya han comenzado a cambiar los valores. Muchas empresas de cosméticos naturales sentaron hace ya décadas la base apoyando estos proyectos. Hoy, estos contactos son el fundamento de la calidad de las materias primas por un lado, así como de la protección ambiental y la diversidad por el otro lado.

Greenpeace nos dice “A nosotros nos toca decidir si nuestro dinero apoya formas de producción sana, social y ambientalmente responsables o si apoyamos a quienes contaminan, engañan y abusan de su poder económico”.

Fuente: http://www.beautymarket.es/estetica/articulo_display.php?numero=2454

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing