Diez puntos básicos para el cuidado de nuestra piel

16 Feb

La piel está expuesta a lo largo de nuestra vida a distintas circunstancias ambientales que, sumadas a las genéticas, pueden producir daños. Por eso resulta fundamental que la cuidemos, nutramos y revisemos. En estos diez puntos se presentan diversas circunstancias que pueden darse con el tiempo y para las que hemos de estar preparados.

1. Patologías. Hay muchas y muy variadas afecciones cutáneas. Entre las más frecuentes encontramos el acné, la dermatitis atópica, otros eccemas, la psoriasis, urticaria… sin olvidarnos de los distintos cánceres de piel.

2. Características. El acné es fácil de reconocer: son “granos” en la cara, espalda, cuello o tórax y puede tener distinta intensidad e incluso dejar cicatrices. En la psoriasis vemos con frecuencia manchas rojas con descamación que suelen aparecer en las caras de extensión de las articulaciones (rodillas, codos), en el cuero cabelludo, las uñas y puede afectar además a las articulaciones. La dermatitis atópica, al contrario, suele afectar los pliegues y vemos la piel enrojecida y rugosa al tacto. La urticaria son habones (la piel está abultada) que van cambiando de localización y cada lesión dura típicamente menos de 24 horas.

3. Diagnóstico. En caso de que padezcamos estas afecciones, se debe consultar a un especialista. No debemos fiarnos de lo que a otras personas les ha ido bien, pues el diagnóstico puede variar.

4. Diversidad. No todas las pieles son iguales, de hecho existe diferencia en la incidencia de muchas de sus enfermedades, que se pueden explicar por diferencias genéticas y ambientales. Por ejemplo, la dermatitis atópica parece ser más frecuente en el norte de Europa, y también la rosácea, que es más frecuente en personas de piel clara.

5. Edad. Hay enfermedades que típicamente vemos más en unas edades o tipos de piel. Por ejemplo, la dermatitis atópica o los moluscos son más frecuentes en la infancia, o el acné es más frecuente en adolescentes (aunque no exclusivo de ellos). Además en la gente de edad avanzada que ha pasado mucho tiempo expuesta al sol encontramos con mayor frecuencia manchas en la piel, arrugas y mayor frecuencia de lesiones precancerosas (queratosis actínicas) y cánceres de piel.

6. Tratamientos. Entre los últimos avances se encuentra la terapia fotodinámica para el tratamiento de queratosis actínicas y algunos cánceres de piel distintos del melanoma, que consiste en la aplicación de una crema fotosensibilizante durante 3 horas y la aplicación de una luz, consiguiendo unos excelentes resultados cosméticos. En psoriasis moderadas y severas se están utilizando cada vez más los tratamientos que llamamos biológicos, que han abierto nuevas posibilidades terapéuticas.

7. Tabaco. El hábito de fumar se asocia a mayores signos de envejecimiento, como coloración más apagada, mate, arrugas más marcadas, piel más fina y apergaminada; en general una piel más envejecida.

8. Cicatrices. Hay distintos tipos, las hipertróficas o queloideas, que son abultadas, rojas y a veces pican, pueden mejorar con la aplicación de parches o cremas de silicona o similares y en algunos casos recurrimos a otros tratamientos como los corticoides en crema o infiltrados en la cicatriz. Para cicatrices de acné o algunas cicatrices quirúrgicas se pueden hacer peelings o tratamiento con láser. A veces se recurre a reconstrucción plástica de cicatrices.

9. Manchas. Las más frecuentes son los lentigos solares y el melasma. El melasma consiste en manchas irregulares que pueden aparecer en frente, mejillas, labio superior principalmente y suele afectar a mujeres jóvenes o de edad media. Es más frecuente durante los embarazos o con la toma de anticonceptivos. En su aparición contribuye el tipo de piel, factores hormonales y la exposición solar. Estas manchas pueden mejorar con cremas y mascarillas despigmentantes. Los lentigos solares son manchas redondeadas en dorso de manos y cara con mayor frecuencia y se pueden tratar con láser. Están relacionadas con exposición solar crónica. Lo más importante para prevenir o reducir manchas en la piel es una buena protección frente al sol.

10. Hormonas. Influyen decisivamente sobre la piel. En la menopausia se produce un descenso en las hormonas femeninas y la piel se vuelve más seca y menos elástica. En el embarazo, por el contrario, existen niveles altos de hormonas femeninas, lo que favorece la aparición de manchas en la piel, en algunos casos aparece acné durante el embarazo y en otros mejora y lo mismo ocurre con otras enfermedades de la piel, que pueden mejorar o empeorar con el embarazo.

Fuente: Prevención y vida sana

Montse García

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