Adicción a la belleza

19 Nov

Estar guapos, parecer eternamente jóvenes, y lucir un aspecto sano, puede llegar a ser obsesivo.

Cada vez son más hombres, mujeres y jóvenes quienes se someten a toda clase de tratamientos de belleza y se obsesionan por el aspecto físico y la imagen que ofrecen a los demás.

La adicción por conservar una imagen impecable y bella ha hecho que organismos como la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética, adviertan que “la estética lleva al quirófano a más de 40.000 menores al año sólo en España”

¿Impulso consumista?, ¿deseo de ser distintos?, ¿temor a envejecer?. Las causas de esta adicción a la cosmética no están claras, pero sí sus consecuencias.

Lo que Dios no me dio, que el cirujano o  la esteticien me lo arregle …..

 
¿Por qué se dan estos casos?

Según la Organización Mundial de la Salud, una adicción es una enfermedad física y psicoemocional. Esta se define como una dependencia hacia una sustancia, actividad o relación (codependencia).

Existe la posibilidad de que una persona se haga adicta a las cirugías estéticas y otros y los procedimientos cosméticos no quirúrgicos, en el mismo grado que alguien puede ser dependiente de la comida, del alcohol o del juego. A veces, se trata de un cuadro psiquiátrico denominado dismorfofobia.

Si una persona está satisfecha después de realizarse una o dos cirugías, es normal. Hay mucha gente que tiene imágenes pobres de sí mismas o falta de autoestima. Sin embargo, se convierte en una adicción si se dispone a los procedimientos de la cirugía plástica una y otra vez, a menudo hasta el punto de verse peor en lugar de mejorar. Y una vez dentro de esta dinámica es muy difícil parar la rueda, siempre se quiere un arreglo más. Hablamos de ESTETICOHÓLICOS: adictos a la cirugía.

La gran cantidad de tratamientos de belleza y cirugía estética que ayudan a mejorar el aspecto físico crea un tipo de adicción entre principalmente las mujeres (y algunos hombres, pero en mucha menos proporción) creando una dependencia total a los cambios estéticos.

Los tratamientos de belleza a los que suelen recurrir estas mujeres no son dañinos para la salud si se aplican por separado. Lo que ocurre, es que al ser adictas, “se lo hacen todo” y buscarán cualquier medio para satisfacer sus necesidades, incluso poniendo en riesgo su vida y salud a cambio de calmar su ansiedad por la belleza.

Podemos hablar del síndrome de la mujer ‘fashion’, que afecta a un tipo de mujer adicta a todo tipo de cambio (uso de Botox, rellenos, tratamientos de ‘peeling’, etcétera……. ), que acaban teniendo la piel politraumatizada.

El uso indiscriminado se ha llegado a comparar con la dependencia a los estupefacientes. Porque para muchas mujeres se ha convertido en una droga para sus caras y siempre quieren más, hasta dejarse unos rostros irreconocibles e inmóviles, que empeoran con cada sesión con un resultado de rostros que provocan más miedo que atracción.

El conocido director de cine Martín Scorsese ha declarado que es difícil encontrar actrices capaces de expresar sus emociones de manera no verbal por culpa del Botox y los liftings.

Sociólogos, psicólogos y cirujanos están de acuerdo en que la obsesión por no envejecer se está convirtiendo en algo patológico en muchas personas y es una tendencia que afecta a todo el planeta.

2 ejemplos:

Una madre infiltra Botox a su hija de 8 años. Britney Campbell es una niña de ocho años que recibe regularmente inyecciones de Botox en el rostro. Su propia madre, Kerry, es quien se las administra. La madre afirma que todo lo hace por el bien de la niña y por su futuro en el mundo del espectáculo.

Hang Mioku, una oriental que en su adicción extrema por la belleza y vanidad, y en contra de los dictámenes médicos, se inyectó aceite de cocina en su rostro, desfigurándolo por completo

¿Cómo ayudar?

El apoyo familiar, de amigos y tanto personal médico-estetico como de centros estéticos de belleza es fundamental. Hay que tener psicología, detectar estas adicciones y aconsejar de los diversos riesgos.

Es vital saber que la belleza es muy importante para el desarrollo personal, la autoestima y la calidad de vida, pero si deja que esto se convierta en una obsesión y posteriormente en una adicción, todas estas metas no se podrán cumplir y la vida dejará de ser eso: vida.

Según los especialistas a la cirugía se debe recurrir para mejorar defectos físicos o subir la autoestima, pero nunca para tratar de convertirse en otra persona ni por modas.

“Templanza es moderación en el uso de lo bueno y abstinencia total de lo malo”. Frances Willard

“Cuando se es joven de verdad, se es joven para toda la vida.”   Pablo Picasso

Montse García

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