La piel y el sol

1 Feb

Tomando las precauciones adecuadas es factible sacarle partido a las horas que dedicas a tomar el sol. La piel, el sistema inmune o el descanso se benefician notablemente de su acción. Por ejemplo, menciono algunos beneficios de tomar el sol:

  1. Fortalece huesos y dientes
  2. Mejora el aspecto de tu piel
  3. Estimula la inmunidad
  4. Equilibra el colesterol
  5. Disminuye la presión sanguínea
  6. Protege frente a diversos tipos de cáncer
  7. Ahuyenta o mejora la depresión
  8. Mejora la calidad del sueño
  9. Favorece la vida sexual —-etc

pielysol

Sin embargo, los excesos del Sol quedan grabados en nuestra piel, que se puede llenar de manchas después del verano. Este signo es precisamente una llamada de atención que nos hace nuestro propio organismo, resaltando que nuestra piel puede no tolerar bien la exposición a los rayos solares. Por eso las clínicas de estética y las marcas de cosméticos, están desarrollando los tratamientos más sofisticados. Una de ellas es la técnica de inyección de vitaminas despigmentantes con luz pulsada para regenerar la piel de una manera uniforme. Si no queremos recurrir al láser, hay una gran gama de productos para aplicárselos en casa.

Cada vez existen más tratamientos que permiten paliar las secuelas que los excesos del Sol nos dejan. Tratamientos cuyo objetivo es reparar, hidratar y nutrir en profundidad para que la piel recupere su energía, elasticidad y evite el envejecimiento prematuro. Además, va en aumento los protectores solares que, a parte de los filtros protectores, incluyen componentes en sus fórmulas para hidratar y evitar el envejecimiento.

Pero, los efectos de una mala exposición y prolongada son muchos. El efecto más común son las quemaduras y las afecciones oculares. También hay efectos crónicos, como el envejecimiento prematuro de la piel y el cáncer de piel. Su grado más agresivo es el melanoma.

Tres tipos de cáncer de piel 

Hay tres tipos de cáncer de piel (melanoma, carcinoma basocelular y  carcinoma espinocelular), pero escribiré solo sobre el melanoma, ya que como he indicado, es el más agresivo de éstos.

En época de buen tiempo como el final de la primavera, durante el verano y, a veces a principios del otoño, queremos lucir un bronceado y por esta razón muchas personas toman el sol en la playa, las terrazas, jardines de sus casas, o incluso ir a solariums donde pueden recibir un baño de luz ultravioleta de forma artificial. Si ello no se realiza con precaución y tomando todas las medidas necesarías corremos un terrible riesgo, ya que una exposición inadecuada al Sol es la principal responsable de la aparición del melanoma.

Este tipo de cáncer puede afectar a cualquier zona de la piel, por ello es preciso proteger incluso los rincones más escondidos de nuestra piel, como detrás de las orejas. Además el melanoma puede afectar también a mucosas, por esto es importante proteger también nuestros labios y ojos. En el caso  de los ojos con unas buenas gafas de sol que absorban el 100% de los rayos ultravioletas.

Algunos consejos para protegernos del Sol

¿A qué hora debemos podemos el Sol sin riesgo?

La luz solar produce rayos infrarrojos (calor), luz visible (colores), ultravioletas (UVA, UVB) que producen el bronceado y los cambios celulares que predisponen al cáncer. Esta radiación es mayor entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. A estas horas el nivel de radiaciones UV es mayor, más agresivo y cancerígeno.

¿Cuánto tiempo al día podemos estar al Sol sin correr riesgos?

El bronceado es un mecanismo de defensa de la piel, ya que ejerce un efecto de filtro de rayos UV. La exposición al sol en pieles normales se debe realizar aumentando 10 minutos de exposición cada día, desde el primero que no debe exceder los 15 minutos, evitando las horas del mediodía. A los 10 días la piel estará preparada para soportar el sol sin problemas excepto los de acumulo de radiación solar (importantes para prevenir el cáncer de piel).

¿Qué personas tienen mayor riesgo de padecer un cáncer de piel?

Se debe tener en cuenta que tipo de piel tiene cada uno, los pelirrojos y rubios tiene muy poca capacidad de tolerar la radiación solar, los castaños tienen una tolerancia que puede considerarse normal, y los de piel oscura toleran mayor velocidad en la toma de sol.

Por otra parte, las personas especialmente blancas de piel, que se queman con facilidad al sol y les cuesta broncearse, también son más propensos a la aparición de melanoma y deben, por tanto, ser especialmente cuidadosos con las precauciones a  la hora de tomar el sol.

Por lo tanto,

  • La raza blanca, pieles más sensibles (rubios, pelirrojos), personas expuestas a sol frecuentemente (vivir en el campo), usuarios de UVA, etc.
  • Las personas con más lunares.
  • Edad: a más edad mas probabilidad de padecer cáncer de piel.

¿Nos protegen los protectores con filtros solares?

Los rayos UVA, se consideraban menos agresivos que los rayos UVB, pero tienen riesgo suficiente para ser cancerígeno, ya que sus efectos son acumulativos, además de su participación en el envejecimiento cutáneo.

Usar factores de protección solar únicamente ofrecen un incremento en el tiempo de tolerancia a los rayos solares (especialmente por rayos UVB), pero no anulan, en general, los efectos del sol en su totalidad. La mayoría se demuestran poco efectivos en espectros de acción amplios y para filtrar rayos UVA y luz visible,  en estos casos puede ser eficaces los filtros a base de dióxido de titanio. Por ello, hay que tener en cuenta a la hora de la elección del filtro que protega tanto los rayos UVA como los UVB así como la resistencia al agua.

 ¿Còmo aplicarse los factores de protección?

Debería aplicarse 30-45 minutos antes de iniciarse la exposición al sol. Van siendo eliminados por el sudor y el agua, por ello se deben de aplicar frecuentemente y sobre todo después del baño. La crema, independientemente de lo que diga el fabricante, hay que darla cada dos horas como mucho. Aparte de que se absorbe, puede irse con el baño o al secarse con la toalla. Por eso lo ideal es usarla después de cada zambullida o chapuzón.

Resistentes al agua. Las que se anuncian como water resistant duran dos baños de 20 minutos, y las very water resistant, dos baños de 40 minutos.

Los índices de protección se refieren al factor por el que se debe multiplicar para saber cuanto tiempo nos protege, ejemplo: un factor de protección 20 permite exponerse al sol 20 minutos como si fuera solo un minuto. Encontramos filtros desde factor 2 hasta factor 50 o más, los llamados totales o pantallas.

¿Es aconsejable tomar el Sol progresivamente?

Si. El problema es que la gente intenta ponerse morena de golpe y hay que ir tomando el sol de forma progresiva y la adecuada protección.

Primera exposición. Al principio, los expertos recomiendan usar una protección muy elevada (50+). Hay cremas que se anuncian como de factor 90, pero la Agencia Americana del Medicamento ha determinado que, a partir de 50, todas son prácticamente iguales.

Un proceso de semanas. Ese factor de protección 50+ debe usarse las primeras semanas. No evita (aunque retrasa) ponerse moreno, pero impide las quemaduras.

Mantenimiento. A las dos o tres semanas, se puede bajar a protección 30, o menos si se es muy moreno (nunca por debajo de 15 o 20). En los niños, lo mejor es mantenerlo en 50 y aplicarla con frecuencia.

Además, hemos de tener en cuenta que:

  • Los cosméticos con perfumes producen manchas solares por el efecto fototóxico, el sol debe de tomarse con la piel limpia y con filtros protectores, nada más.
  • La píldora anticonceptiva es un medicamento llamado fototóxico, es decir que produce mayor absorción de la radiación solar y solo por zonas lo que produce el cloasma o las manchas de café con leche, muy mal toleradas estéticamente.
  • Tomar el sol durante el embarazo puede provocar la aparición de manchas solares lo que se llama “cloasma”, que aparece en la cara y no suele ceder después del embarazo.
  • Los recién nacidos y los bebés menores de 5 meses no deben exponerse directamente al sol. Hasta los tres años, con mucho cuidado.
  • Los adultos no debemos exponernos a un broceado intenso y sobre todo a quemaduras, deja la piel muy predispuesta a cáncer en el adulto,  una piel es mucho más frágil a modificaciones por la radiación solar. Siempre con filtros solares. La radiación solar se acumula y su efecto cancerígeno es acumulativo con la edad .
  • Para personas especialmente sensibles al Sol, a parte de los consejos ya indicados:
  1. Es aconsejable reducir al mínimo posible la exposición de su piel a los rayos ultravioletas y a la luz visible de onda corta.
  2. Salir al aire libre preferentemente antes de las 9 de la mañana y después de las 4 de la tarde.
  3. Utilizar ropa y un sombrero de alas anchas que no permita la penetración de la luz.
  4. Proteger la cara y manos con un factor de protección solar con máxima proteccion o pantalla total. Debe tenerse en cuenta a la hora de la elección del filtro tanto los rayos UVA como los UVB. Asimismo resistentes al agua.
  5. A veces es necesario la fotoprotección oral que, en unas ocasiones, palía las carencias y defectos de la protección tópica, y en otras la complementa.
  6. Utilizar gafas de sol (buenas gafas de sol que absorban el 100% de los rayos ultravioletas).
  7. Colocar protecciones opacas a los rayos ultravioletas en los cristales de su coche.
  8. No exponerse en cabinas de bronceado artificial. Evitar otras fuentes de luz ultravioleta (lámparas bronceadoras) porque aumentan el riesgo de aparición de melanoma.
  9. Beber abundante agua para evitar la deshidratación.
  10. Protegerse también en los días nublados, los rayos ultravioletas atraviesan las nubes.
  11. Recurrir, si fuera necesario, a la fotoprotección oral que palía las carencias y defectos de la protección tópica.
  12. Examinarse periódicamente los lunares.

Prevención, un arma eficaz

Ante síntomas como  una mancha melánica o lunar puede ser una lesión de cáncer si es asimétrica,  de bordes irregulares,  de colores diversos (negro-rojo),  si es más grande de 6 mm, se debería acudir a un dermatólogo rápidamente.

No hay que alarmarse, los lunares suelen ser benignos, pero si notamos cualquier cambio en alguno de ellos, o la aparición de un nuevo lunar, es importante que acudamos cuánto antes al dermatólogo. La primera señal del melanoma suele ser un cambio en el tamaño, color, forma o sensación de un lunar ya existente.

La asociación española contra el cáncer nos proporciona unas sencillas reglas (la regla del ABCD) que nos ayudarán a distinguir un lunar normal de un melanoma:

A: Asimetría: La mitad de un lunar, es diferente de la otra mitad.

B: Bordes irregulares

C: Color: los rojizos, blanquecinos y azulados son los que más deben hacernos sospechar de melanoma.

D: Diámetro: cuándo el lunar mide más de 6 mm o aumenta de tamaño.

abcd

El melanoma es uno de los cánceres de piel más agresivos que existen. Cuando metastatiza a otro órgano, el pronóstico de la enfermedad empeora drásticamente. Por esta razón, es tan importante tomar en serio los consejos para su prevención, ya que nuestra mejor arma contra el melanoma consiste en prevenirlo y detectarlo en estadios precoces de la enfermedad.

 

 

 

Montse García

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