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Publicidad en cosmética. Legislación

19 Mar

De acuerdo al capítulo V artículo 16- Publicidad- del  REAL DECRETO 1599/1997, de 17 de Octubre, SOBRE PRODUCTOS COSMETICOS (modificado por RD 2131/2004, de 29 de octubre, RD 209/2005, de 25 de febrero y RD 944/2010, de 23 de julio), la publicidad de los productos cosméticos ha de contemplar los siguientes requisitos:

1. Sin perjuicio de lo establecido en las normas reguladoras de la publicidad, el texto, denominaciones, marcas, imágenes y otros signos, gráficos o no, que figuren en el etiquetado, los prospectos y la publicidad de los productos cosméticos no atribuirán a estos características, propiedades o acciones que no posean o que excedan de las funciones cosméticas señaladas en el artículo 2, como propiedades curativas, afirmaciones falsas  o que induzcan a error.

2. El responsable de la puesta en el mercado del producto cosmético sólo podrá mencionar en el envase del producto, o en cualquier documento, rótulo, etiqueta, anilla o collarete que acompañe o se refiera a dicho producto, que no ha sido experimentado en animales, cuando ni el fabricante ni sus proveedores hayan realizado o encargado experimentos en animales del producto acabado, su prototipo o alguno de los ingredientes que lo componen, ni hayan utilizado algún ingrediente que haya sido experimentado por terceros en animales para desarrollar nuevos productos cosméticos. A estos efectos, el Ministerio de Sanidad y Consumo publicará las directrices que se adopten en el marco comunitario.

3. Las denominaciones de los productos cosméticos no podrán ser iguales, semejantes o inducir a confusión con medicamentos, especialidades farmacéuticas, productos sanitarios, biocidas o productos alimenticios, ni hacer referencia a nombres de patologías.

4. La forma, aspecto, color, olor, presentación o etiquetado de los productos cosméticos o de sus envases, así como las imágenes y alusiones efectuadas en la publicidad, serán tales que no puedan dar lugar a confusión con alimentos u otros productos de consumo, con el fin de evitar riesgos para la salud o la seguridad de los consumidores.

5. La presentación de los artículos destinados a utilizarse en el baño y normalmente con las manos mojadas no debe realizarse en envases de vidrio o de cualquier otro material que se rompa con facilidad al golpearse y pueda ocasionar cortes o heridas.

6. Las Administraciones públicas, en el ámbito de sus competencias, realizarán un control de la publicidad y propaganda comerciales para que se ajusten a criterios de veracidad en lo que afecta a la salud, y limitarán todo aquello que pueda constituir un perjuicio para ella, así como en lo que afecta a la experimentación animal, y vigilarán el cumplimiento de lo señalado en este artículo.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios vigilará el cumplimiento de lo establecido en este artículo, y para ello podrá adoptar las medidas previstas en el artículo 11.

Además, se ha de tener en cuenta ley general de publicidad, 34/1988 de 11 de noviembre,  que define como ilícita a la “publicidad engañosa”, es decir “la que induce o puede inducir a error a sus destinatarios (…).”

Mi pregunta es: realmente se hace todo esto en empresas cosméticas?. Se comunica la realidad? Se hacen promesas que se pueden contrastar, demostrar científicamente?


Hay muchísima publicidad engañosa en este sector promesas milagro contra celulitis, acne, manchas, arrugas ……, pestañas infinitasssss, imágenes de antes y después tratadas con Photoshop, conceptos que no se entienden , eso sí parecen, muy tecnológicos ……….

Yo apoyo a una empresa cosmética que basa sus productos en una investigación científica y en unos estudios clínicos en colaboración con dermatólogos. Apoyo a la marca cosmética que comunica lo que está avalado por test in vitro y testado dermatológicamente, estas marcas son las que pueden comunicar unos efectos que han sido probados.

Muchos de los productos milagro que se anuncian no resisten al más mínimo análisis científico y ofrecen al consumidor expectativas que luego no pueden cumplir. Además, suelen sobrevalorar sus efectos positivos y ocultar los negativos.

Yo apuesto por empresas y marcas de cosmética-perfumería éticas en su comunicación. Así es como me gusta trabajar a mí, así es como yo trabajo.

 

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

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Period After Open: PAO

19 Mar

Los productos cosméticos están obligados a indicar su caducidad como resultado de la directiva europea sobre el etiquetado de cosméticos. Con ello, se pretende aumentar la información dirigida a aquellos consumidores que desconocen el tiempo de vida de un cosmético y hacen un uso imprudente de los mismos almacenándolos a medio usar en casa.

Aunque los productos cosméticos puedan presentar un buen aspecto durante años, su composición puede degradarse o verse contaminada por microorganismos, algo que puede traducirse en irritaciones, rojeces o alergias en el consumidor. Para subsanar este problema, los productos cosméticos deben contar con un nuevo etiquetado, el PAO, acrónimo en inglés de plazo después de abierto (Period After Opening). A diferencia de los productos alimenticios, el PAO no indica la fecha de caducidad de un producto (el límite de tiempo que dispone el consumidor para utilizar el producto desde la fecha de fabricación), sino el periodo en meses o años que debe transcurrir desde la primera vez que se utiliza el producto hasta que éste deja de ser seguro para su uso. El PAO aparece simbolizado por un tarro abierto con la indicación del tiempo impreso en el frasco y también en el estuche, si lo lleva.

Productos sin el símbolo PAO

Esta normativa no afecta a aquellos productos que duran en condiciones óptimas 30 meses, abiertos o no. Para ellos, la norma se mantiene como hasta ahora y deberán indicar que deben consumirse preferentemente antes de. Los productos de un solo uso (monodosis), los que no están en contacto con el exterior (aerosoles) y los que con el paso del tiempo no se deterioran de forma que puedan resultar inseguros, como son los productos alcohólicos o anhidros, no necesitan incluir el símbolo PAO.

La omisión en el etiquetado de los productos cosméticos de alguna de las menciones establecidas o el hecho de no expresarlas en las lenguas y los términos que indica el artículo 15 del Real Decreto 1599/1997 sobre productos cosméticos será considerado infracción grave.

Lo cierto es que yo viví todo este cambio porque esta  normativa fue creada para aportar un mayor conocimiento al consumidor, exigió a los fabricantes de cosméticos una serie de cambios que debieron de llevar a cabo para cumplir la normativa.

El nuevo etiquetado supuso un esfuerzo de adaptación y asignación de recursos que se tradujo en un coste para el fabricante. Las empresas invertieron en el diseño de nuevas etiquetas, en la asignación de recursos para los departamentos técnicos y en los cambios de etiquetaje en las fases de fabricación y en el envasado con el fin de asignar a cada producto el etiquetado que le correspondía según la Directiva de Cosméticos.

Para cumplir esta normativa, los departamentos técnicos revisaron todos los productos para asignarles los cambios que les correspondan. Cada fabricante, a la vista de los ingredientes, la formulación, el modo de aplicación, el tipo de envase, etc. debió asignar los cambios oportunos. Una vez fueron revisados y hechas las correcciones que fueron oportunas, éstas se transmitieron a los departamentos de diseño y marketing para que realicen el nuevo etiquetado, si procedía. Realizado y aprobado el diseño se encargaron las etiquetas, cartonajes, serigrafías,… a los proveedores para que los suministraran a la producción.

Los productos que tras la entrada en vigor de la normativa estaban en stock o en los puntos de venta sin el nuevo etiquetaje podían seguir vendiéndose hasta que se agotaran, según manifestó en su día la Subdirección de Productos Sanitarios (Agencia Española del Medicamento).

 

Que tiempos aquellos !!!

 

 

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

El lenguaje de las etiquetas en cosmética

19 Mar

Los productos cosméticos muestran en sus etiquetas informaciones sobre usos, ingredientes y cantidades, que conviene conocer.

En general, la etiqueta de un producto cosmético incluye los siguientes aspectos:

1 Denominación del producto: descripción del tipo de producto que contiene ese envase.
2 Contenido neto: cantidad de producto que contiene el envase. La letra “e” que se encuentra después del volumen es la garantía de que el producto ha sido llenado de acuerdo con el sistema de medidas que se utiliza en la Unión Europea.
3 Ingredientes del producto: lista de todos los ingredientes usados en la fórmula, en orden descendente de concentración. Este punto es especialmente importante para las personas que buscan un ingrediente específico o que quieren evitar alguno.
4 Indicaciones de uso: información sobre cómo, cuándo y dónde usar el producto.
5 Nombre y dirección del fabricante o responsable de la comercialización en la UE: información sobre quién hizo el producto y dónde se encuentra el fabricante o distribuidor en la Unión Europea.
6 País de origen: nación que fabrica o produce el producto.
7 

Etiqueta Cosméticos

Duración del producto tras la apertura: este pictograma indica la cantidad de meses dentro de los cuales se debe usar el producto después de abierto, siempre que se haya guardado en condiciones normales y no se haya expuesto a temperaturas extremas. Por ejemplo, “24M” significa que 24 meses después de abierto el producto debería desecharse.
8 

Etiqueta Cosméticos

Símbolo de reciclaje: indica la participación de la empresa en los programas europeos de eliminación y reciclado correcto de todos los componentes del envase.
9 Advertencias/Precauciones: informan sobre la manera correcta de utilizar el producto y cómo evitar un empleo inapropiado.
10 

Etiqueta Cosméticos

Información adicional: se debe buscar más información en otro lugar del envase, por ejemplo, en un folleto, una tarjeta o una etiqueta.

Fuente: consumadrid

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing

Etiquetado de los productos cosméticos

19 Mar

De acuerdo al capítulo V artículo 15- Etiquetado- del  REAL DECRETO 1599/1997, de 17 de Octubre, SOBRE PRODUCTOS COSMETICOS (modificado por RD 2131/2004, de 29 de octubre, RD 209/2005, de 25 de febrero y RD 944/2010, de 23 de julio), el etiquetado de los productos cosméticos ha de contemplar los siguientes requisitos:

1. En los recipientes y embalajes de todo producto cosmético puesto en el mercado deberán figurar, con caracteres indelebles, fácilmente legibles y visibles, las menciones siguientes:

a) Denominación del producto.

b) El nombre o la razón social y la dirección o el domicilio social del fabricante, o en el caso de los productos cosméticos importados, el nombre o la razón social y la dirección o el domicilio social del responsable de la puesta en el mercado del producto establecido dentro del territorio comunitario. Estas menciones podrán abreviarse siempre y cuando su abreviatura permita, en términos generales, identificar a la empresa.

c) El contenido nominal en el momento del acondicionamiento, indicado en peso o en volumen, salvo para los envases que contengan menos de 5 g o menos de 5 ml, las muestras gratuitas y las dosis únicas; respecto a los productos preenvasados, que se comercializan habitualmente por conjuntos de unidades y para los que no es significativa la indicación del peso o del volumen, no será necesario indicar el contenido,  siempre que se mencione en el envase el número de piezas. Esta mención no será necesaria cuando sea fácil determinar desde el exterior el número de piezas o si el producto sólo se comercializa normalmente por unidades sueltas.

d) La fecha de caducidad  mínima: la fecha de caducidad mínima de un producto cosmético es la fecha  hasta  la cual dicho producto, conservado en condiciones adecuadas, continúa cumpliendo su función inicial y, en particular, sigue cumpliendo las exigencias previstas en el  artículo 4.1.

La fecha de caducidad mínima se indicará mediante la mención “utilícese preferentemente antes de  final de…”, indicándose a continuación: o bien la propia fecha, o bien  la  indicación del lugar del etiquetado donde  figura.

En caso de necesidad, estas menciones se completarán con la indicación de las condiciones que permiten garantizar la duración indicada.

La  fecha se compondrá de la indicación, de forma clara y ordenada, del mes y del año. Para los productos cosméticos cuya vida mínima exceda de treinta meses, la indicación de la fecha de caducidad no será obligatoria. Para estos productos se indicará el plazo después de su apertura durante el cual pueden utilizarse sin ningún riesgo para el consumidor. Esta información se indicará mediante el símbolo previsto en el anexo VIII bis, seguido del plazo en meses y/o años.

e) Las precauciones particulares de empleo y especialmente las indicadas en la columna “Condiciones de empleo y advertencias que deben figurar obligatoriamente en el etiquetado”,  de los Anexos III, IV, VI y VII que deben figurar en el recipiente y embalaje, así como eventuales indicaciones relativas a las precauciones particulares que deban observarse con los productos cosméticos de uso profesional, en particular los destinados a los peluqueros. Cuando esto no fuera posible en la práctica, estas indicaciones habrán de consignarse en una nota, una etiqueta, una banda o una tarjeta adjuntas, a las cuales se remitirá al consumidor, bien mediante una indicación abreviada o bien por el símbolo del anexo VIII, que deberá figurar en el recipiente y en el embalaje.

f) El número de lote de fabricación o la referencia que permita la  identificación de la fabricación. Cuando esto no fuera posible en la práctica, debido a las reducidas dimensiones de los productos cosméticos, esta mención sólo deberá figurar en el embalaje.

g) País de origen cuando se trate de productos cosméticos fabricados fuera del territorio comunitario.

h) La función del producto, salvo si se desprende de su presentación.

i) La lista de ingredientes por orden decreciente de importancia ponderal en el momento de su incorporación. Esta lista irá precedida de la palabra “ingredientes” o “ingredients”. En caso de que fuera imposible en la práctica, los ingredientes figurarán en una nota, una etiqueta, una banda o una tarjeta adjuntas, a las cuales se remitirá al consumidor, bien mediante una indicación abreviada, bien por el símbolo del anexo VIII que deberán figurar en el embalaje.

Sin embargo, no se considerarán ingredientes:

1º. Las impurezas contenidas en las materias primas utilizadas.

2º. Las sustancias técnicas subsidiarias utilizadas durante la fabricación, pero que ya no se encuentran en el producto acabado.

3º. Las sustancias utilizadas en las cantidades estrictamente indispensables como disolventes o soportes de los compuestos perfumantes y aromáticos.

Los compuestos perfumantes y aromáticos, así como sus materias primas, se mencionarán con la palabra “perfume” o “parfum” y “aroma”, respectivamente. No obstante, la presencia de sustancias cuya mención es obligatoria en la columna “Otras limitaciones y exigencias” del anexo III se indicarán en la lista independientemente de su función en el producto.

Los ingredientes de concentración inferior al uno por ciento podrán mencionarse sin orden después de los que tengan una concentración superior a dicho porcentaje. Los colorantes podrán mencionarse sin orden después de los demás ingredientes, mediante el número del “Colour Index” o de la denominación que figura en el anexo IV.

Para los productos cosméticos decorativos comercializados con diferentes matices de colores, podrá mencionarse el conjunto de los colorantes utilizados en la gama, siempre que se añadan las palabras “puede contener” o el símbolo “+/-”.

El fabricante podrá solicitar, por razones de confidencialidad comercial, la exclusión de uno o de varios ingredientes de dicha lista, de acuerdo con lo establecido en el artículo 17.

2. Las indicaciones a que se refieren los párrafos d), e) y h) del apartado 1 deberán figurar al menos en la lengua española oficial del Estado.

3. Las indicaciones a que se refieren los párrafos a), b) y f) del apartado 1 podrán expresarse en las lenguas nacionales u oficiales de origen, cuando el producto proceda de países del territorio comunitario.

4. Los ingredientes de la lista a que se refiere el apartado 1.i), se expresarán por su denominación INCI, tal como figura en el inventario de ingredientes cosméticos adoptado por decisión de la Comisión Europea y, en su ausencia, de acuerdo con las reglas de nomenclatura internacionales que permitan su identificación.

No obstante, cuando la grafía o la consonancia de un término de la nomenclatura común se aparte sensiblemente de un término inteligible por los consumidores, la Dirección General de Farmacia y Productos Sanitarios podrá determinar la redacción correspondiente.

5. Los responsables de los productos cosméticos que se presenten sin envase previo o que se envasen en el lugar de venta a petición del comprador o que se envasen previamente para su venta inmediata, dispondrán de etiquetas o prospectos ajustados a los requisitos del apartado 1 del presente artículo que adherirán a los envases de los productos o acompañarán a los mismos en el momento de su entrega al consumidor.

6. En el caso del jabón y de las perlas para el baño, así como de otros pequeños productos, cuando debido al tamaño o a la forma resulte imposible hacer figurar las indicaciones contempladas en el párrafo i) del apartado 1 en una etiqueta, una banda, una tarjeta o una nota adjuntas, dichas indicaciones deberán figurar en un rótulo situado muy cerca del lugar en el que se ofrezca a la venta el producto cosmético.

7. A los efectos de lo establecido en el artículo 6.4, el responsable de la puesta en el mercado podrá consignar en el etiquetado un teléfono de atención al consumidor y/o una dirección de correo electrónico, una página web o cualquier otro dato de la empresa donde los consumidores puedan dirigirse para obtener la citada información.

Según la Directiva Europea, en el tema del Etiquetado de productos cosméticos, especifica:
Los recipientes o envases deben llevar consignados, en caracteres indelebles, fácilmente legibles y visibles:
  • el nombre o la razón social y la dirección o la sede social del fabricante o del responsable de la comercialización del producto cosmético, establecido dentro de la Comunidad;
  • el contenido nominal en el momento del acondicionamiento del producto indicado en peso o en volumen;
  • la fecha de caducidad anunciada por la mención «Utilícese preferentemente antes de fin de…» para los productos que caduquen antes de treinta meses;
  • el período de utilización de los productos cosméticos sin que causen daño al consumidor tras la apertura para los productos que caduquen después de treinta meses. Esta información se indica mediante un símbolo especial que representa un tarro de crema abierto (símbolo PAO);
  • las precauciones especiales de empleo;
  • el número de lote de fabricación o la referencia mediante la que se pueda identificar la fabricación;
  • la función del producto.
Esta información deberá etiquetarse en la(s) lengua(s) nacional(es) u oficial(es) de cada Estado miembro.
Además, la etiqueta deberá llevar la lista de ingredientes, por orden decreciente, precedida de la palabra «ingredientes». Los compuestos perfumantes y aromáticos se mencionarán únicamente con la palabra «fragancia» o «aroma», salvo si constituyen una causa importante de reacciones alérgicas entre los consumidores sensibles a las fragancias.
Con respecto a la lista de ingredientes, se utilizará la nomenclatura común de ingredientes (DE) (EN) (FR).
La etiqueta de un producto cosmético es uno de los instrumentos más valiosos para hacer valer el derecho a la información de los consumidores antes de comprar. Los poderes públicos deben velar por que las etiquetas cumplan su misión, y por ello, la ley fija una serie de obligaciones sobre los fabricantes de cosméticos.
Montse García
Marketing y Comunicación integral

Legislación sobre productos cosméticos

19 Mar

Los cosméticos son importantes productos de consumo, que juegan un papel esencial en la vida de todos nosotros: aparte de los productos cosméticos «tradicionales », como el maquillaje y los perfumes, también incluye productos para la higiene personal, como champús, jabones y productos para el cuidado dental.

Hoy en día, el mercado de los cosméticos se caracteriza por su marcado carácter innovador, con nuevas paletas de colores, tratamientos particulares para tipos específicos de piel, y fórmulas únicas para el tratamiento de distintas necesidaesd. El ciclo de vida de la mayoría de los productos cosméticos no suele llegar a los cinco años y los fabricantes reformulan un 25 % de sus productos cada año. Los fabricantes necesitan mejorar constantemente sus productos para poder mantenerse a la cabeza de un mercado muy competitivo, donde los consumidores esperan cada vez más productos donde elegir y una mayor eficacia de los mismos.

La industria cosmética europea es líder mundial y exportador dominante de un sector que se caracteriza por su alto grado de innovación y por generar una significativa tasa de empleo en Europa. La intervención de la UE se centra fundamentalmente en el marco regulador que rige el acceso a los mercados, las relaciones comerciales internacionales y la convergencia legislativa, todo ello con el objetivo de garantizar los mayores niveles de seguridad para el consumidor, y fomentar, al mismo tiempo, la innovación y la competitividad del sector.

En España aplicamos el REAL DECRETO 1599/1997, de 17 de Octubre, SOBRE PRODUCTOS COSMETICOS (modificado por RD 2131/2004, de 29 de octubre, RD 209/2005, de 25 de febrero y RD 944/2010, de 23 de julio)

Dicho Real Decreto tiene por objeto definir los productos cosméticos, determinar las condiciones técnico-sanitarias que deben reunir, su control sanitario, los requisitos que han de cumplir las instalaciones donde se elaboren y las de importación de productos procedentes de terceros países, la regulación del etiquetado y la publicidad, así como la inspección, las infracciones y las sanciones. Más información en Legislación española.

Pero también hemos de tener en cuenta la Directiva Europea si nuestro producto se vende dentro de la UE.

 

Detallo más información extraída de la web de la UE relativa a la materia tratada:

Legislación UE

Consumers of cosmetic and personal care products are protected by strong requirements laid down in the Cosmetics Directive to ensure the safety of cosmetics and by a strong commitment by manufacturers to utilize the best science and latest available research data to substantiate the safety of a cosmetic product before it is placed on the market.

Some cosmetic products deserve special attention from the regulators due to their scientific complexity or higher potential risk for the consumers’ health.

In view of safety concerns expressed in relation to the use of hair dye products, the Commission put in place an overall safety assessment strategy for hair dye substances with the aim to regulate them within the framework of the Cosmetics Directive.

The efficacy of sunscreen products and the basis on which such efficacy is claimed are important public health issues. Therefore, all UV filters used in cosmetic products placed on the EU market have to be assessed by the Scientific Committee for Consumer Safety and authorized by the Commission.

Differences in regulatory frameworks can be particularly significant for so-called ‘borderline products’. The term ‘borderline products’ refers to those products that at first sight might be difficult to classify into one or another product category, either in the same country or in different countries.

The Cosmetics Regulation contains provisions on the use in cosmetic products of substances classified as carcinogenic, mutagenic or toxic for reproduction (CMR substances). The general principle laid down in Article 15 of the Cosmetics Regulation is that substances classified as CMR substances of category 1A, 1B or 2 are prohibited for use in cosmetics products. Derogations from this general rule are possible only subject to the conditions laid down in the above-mentioned article.

Marco regulador

Nos proporcionan amplia información sobre:

  • Legislation
  • Revision of the Cosmetics Directive
  • Other applicable EU legislation
  • Parliamentary questions on cosmetic products

http://ec.europa.eu/consumers/sectors/cosmetics/regulatory-framework/index_en.htm

 

Fuentes: http://www.aemps.es/actividad/legislacion/unionEuropea.htm

http://www.aemps.es/actividad/legislacion/espana/cosmeticos.htm

http://europa.eu/legislation_summaries/food_safety/animal_welfare/l21191_es.htm

Montse García

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing