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¿A qué huele la mezcla de muchos perfumes?

10 Mar

mezclaperfumes1iLernert&Sander con el proyecto Everything.

La conocida tienda parisiense Colette ha expuesto, hasta este sábado día 9, Everything, el último proyecto de los holandeses Lernert Engelberts (1977) y Sander Plug (1969). La pareja de artistas recopiló en 2012 casi 1.400 muestras gratuitas de perfumes lanzados ese mismo año (aquí el listado de las que usaron). Las mezclaron todas para dar pie a una nueva fragancia, de más de un litro, que representase un gran aroma.

Everything – Making Of from Wrong on Vimeo.

¿Cómo surgió el proyecto? Ellos mismos cuentan: “Cuando viajamos, siempre vamos a las perfumerías de los Duty Free de los aeropuertos pero, es curioso, siempre salimos sin comprar nada. O somos muy tímidos o nos abruma la cantidad de fragancias que hay. Nos bloquea”, cuentan. A partir de ahí, tocaba investigar un poco más sobre una industria que mueve millones: “Hicimos un pequeño estudio sobre el tema y descubrimos que se lanza la asombrosa cantidad de 1.400 nuevos aromas al año, así que la idea salió pronto: juntarlas todas y reivindincar nuestra propia creación”.

Everything nació de ahí. El olor del jugo que contiene ese gran frasco (soplado en vidrio con el formato de las muestras de perfumes), contrariamente a lo que pueda parecer, recuerda a la entrada de esos mismos duty free que inspiraron el proyecto.”No podemos decir que sea un mal olor, pero es mediocre. Antes de juntar las muestras, soñábamos con que acabase por ser un líquido sin olor (nos gustaba la idea de que todo mezclado acabase siendo nada), pero ha resultado ser un olor notable que, fácilmente, se podría sintetizar y vender.

mezclaperfumes2Everything y las muestras que lo componen.

No es su primera incursión artística en el territorio de la cosmética. Cuando lanzaron el vídeo Natural Beauty, en 2011, también recurrieron al humor y la ironía. En él una modelo se dejaba aplicar 365 capas de maquillaje de modo consecutivo. Se utilizaron siete botes de base líquida, tres labiales, dos frascos de sombra de ojos cremosa y otros dos de colorete. El vídeo tuvo más de un millón de visitas en YouTube.

Sus aportaciones al sector -basadas en la exageración y el esperpento- invitan a la carcajada fácil, pero también hacen hincapié en la necesidad de una reflexión más profunda sobre el devenir de las costumbres en la cosmética. Tanto por parte de las empresas como de los consumidores.

Fuente: EL País Semanal

Montse García

Matrixyl puede duplicar la cantidad de colágeno en la piel

8 Mar

matrixyl

El Matrixyl es una sustancia química que puede duplicar la cantidad de colágeno, necesario para dar elasticidad a la piel

Existe otro de los llamados “elixir de la eterna juventud”: Matrixyl. Se trata de una sustancia química presente en algunas cremas antiarrugas que puede casi duplicar la cantidad de la proteína colágeno, necesaria para dar a la piel su elasticidad y, por tanto, minimizar las líneas de expresión. Los responsables de este hallazgo son un grupo de investigadores de la Universidad de Reading (Reino Unido) que han publicado su descubrimiento en la revista Molecular Pharmaceutics.

El equipo midió la eficacia del péptido Matrixyl en el colágeno, una proteína que repara los tejidos de la piel. Esta sustancia consigue aumentar la cantidad de colágeno que producen las células de nuestro cuerpo, siempre y cuando la concentración sea suficientemente alta.

«Estudios como este son muy importantes para el consumidor porque las compañías cosméticas rara vez publican sus trabajos para que sus rivales no puedan copiar sus productos. Nuestra investigación, apoyada por una beca de la Universidad, con fondos adicionales del Comité de Investigación de Ingeniería y Ciencias Físicas, demuestra que los productos que contienen Matrixyl tienen beneficios en el cuidado de la piel», asegura el profesor Ian Hamley, del departamento de Química de la Universidad de Reading.

colagenopiel

El colágeno es la proteína más abundante en los mamíferos y constituye una importante proporción de nuestro tejido conectivo. Se cree que, los tratamientos basados en péptidos que estimulan la producción de colágeno, podrían utilizarse para tratar heridas, mejorar la investigación con células madre y aplicarse en cosméticos.

Fuente: Dailymail, ABC.es

Montse García

Leggings anticelulíticos

7 Mar

La firma americana Cass&Co ha patentado el tejido Cupron para prendas que comprimen todas las zonas fofas posibles, incluido un top con escote que recubre los brazos. Prendas quemagrasas, antiarrugas y reafirmantes con nanopartículas de principios activos.

leggingsanticeluliticos

Ciencia y moda se han unido para obrar el tan esperado milagro: un mes de faja-legging y adiós a varios centímetros de grasa, celulitis y blandurrieces varias. Sin esfuerzo, sin dieta, sin masajes y sin cremas pringosas. Acaso el mayor descubrimiento del ser humano después del fuego, la rueda y las bebidas light.

El secreto de estas prendas casi milagrosas sale de un proyecto largamente desarrollado en los laboratorios de investigación textil: encapsular micropartículas con activos entre las fibras de los tejidos de tal manera que al estirarse y contraerse las prendas con nuestro movimiento se van soltando esos ingredientes activos entre los que no faltan cafeína (para destruir los acúmulos de grasa), ceramidas (para dar firmeza a la piel), retinol (mejorar el tono muscular), vitamina E (ese potente antioxidante antiedad) o aloe vera (suavización de la piel). Total, que mientras caminas es como si te fueras untando crema pero sin ni siquiera abrir un bote. Cosmética para vagas ya lo llaman por ahí las malas lenguas. Para vagas listas se defienden sus incondicionales. Dermotextiles o cosmetotextiles lo llaman los profesionales del sector.

Nombres aparte el caso es que entre las famosas ya hay hordas de incondicionales. Dannii Minogue, la hermanísima de Kylie, reconocía en su Twitter que el secreto de su tipazo son los “las prendas de compresión Proskins con cafeína para hacer ejercicio cuando no puedes hacer ejercicio. Perfectos para vuelos largos”. Compresión, la otra pata de estos cosmetotextiles. Algo parecido a las fajas convencionales pero con tecnología termo-reguladora y una acción drenante que, según sus usuarias, las tiene de constantes visitas al baño a evacuar líquidos en la primera semana de uso. Ahora, que eso es un mal menor teniendo en cuenta que, si se siguen a rajatabla las instrucciones de uso (llevarlas puestas al menos 8 horas al día durante 28 días), se pueden perder dos centímetros de contorno en las zonas de conflicto habitualmente rebeldes. O sea, nalgas, muslos o vientre. Pero aún hay más: las fibras del tejido llevan una pequeña proporción de plata con acción bactericida y aniquiladora de malos olores que traducido al idioma de la vida cotidiana significa que solo hay que lavarlos cada 15 días.

Ojo, que esto tampoco es tan revolucionario: ya hay en el mercado calcetines deportivos como los de la firma X-Socks con fibras de plata pero hasta ahora no se habían empleado en prendas que nos valgan para ir a por el pan. Por si aún quedan incrédulas los de Proskins tiran de esa artillería pesada e incuestionable que son las estadísticas: un 76% de las que lo han probado juran haber adelgazado, un 65% que se redujeron los nódulos de grasa, un 63% dio esquinazo a la celulitis, un 67% se percató de que entraba mejor en sus vaqueros y un 72% confesó sentir las piernas más ligeras. En cuanto al repertorio, de lo más variado: desde leggings negros y discretos a otros con estampados temerarios, mallas boot cut, shorts, bodies y camisetas. En versión mujer y también para hombre. El precio medio son unos 84 €. El negocio, al parecer, va viento en popa tanto que para esta primavera ya tienen previsto sacar guantes, fulares, máscaras antiarrugas para el contorno de ojos y hasta pijamas reductores.

El mercado de los dermotextiles está en proceso de ebullición y son muchas las marcas comerciales que se apuntan a lanzar al mercado prendas que parecen de ciencia ficción. Como los panties de My Shapes confeccionados con Emana, una nanofibra con cristales minerales bioactivos que absorben el calor del cuerpo y se lo rebotan en forma de rayos infrarrojos. El resultado: estimulación de la microcirculación sanguínea y activación del metabolismo celular. Hablando en plata: reducción de la celulitis y piel más tonificada. También ofrecen sujetadores, leggings y camisetas. Eso sí, para que el milagro suceda hay que llevarlos puestos mínimo seis horas diarias durante 30 días. La compañía Scala Bio-Fir ofrece tecnología parecida.

Los hay que han encontrado en el cobre la madre de todas las batallas en la reducción de arrugas, la lucha contra la hiperpigmentación y la estimulación del colágeno. Esa es la receta de la americana Cass & Co. Así que dicho y hecho: han patentado el tejido Cupron y ya han lanzado prendas que comprimen todas las zonas fofas posibles, incluido un top con escote que recubre los brazos, esa zona traicionera que a partir de cierta edad no supera la prueba del salero (si al echar sal se te mueven como si fueran de gelatina ya sabes de qué se trata).

Peachy Pink, Macom Medical, Medisana Slimpro y así una larga lista de compañías también se han sumado al noble arte de crear prendas cosmético-reductoras. En el término medio, vamos, que implican hacer algo de ejercicio, las prendas deportivas de Zaggora que generan un calor adicional mientras se hace deporte y eso parece que es letal para los nódulos de celulitis.

Pero no todo son leggings y prendas interiores. Hace un par de meses Wrangler lanzaba los Wrangler Denim Spa Molly Skinny Jeans: vaqueros con aceite de oliva, aloe vera o una fórmula especial “piernas suaves” con propiedades reductoras.

Como su efectividad depende de las nanopartículas activas y éstas se van gastando con el uso y los lavados la francesa Skin-Up ofrece un spray de recarga que prolonga 30 días la vida quemagrasas de sus prendas. Y llegados a este punto muchas potenciales clientas se preguntarán si no sería más fácil pulverizar sus propias prendas y dejarse de leggins ajenos. La respuesta la tienen en Ahrtcosmetics: una especie de suavizante para lavadora, hipoalergénico y que convierte cualquier prenda en una guerrera anticelulítica. La carga según parece es tan potente que aguanta entre 3 y 4 lavados sin perder su poder reductor.

En España también se inventa. Ahí está Pillow Bra, el primer sujetador antiarrugas del mercado. Su creadora, Marta Fernández Cuevas, obsesionada con las arrugas del escote empezó a dormir con una almohada entre los senos. Luego cosió una almohadilla a un sujetador deportivo y, tras 10 años de pruebas depuró el prototipo hasta crear este sujetador que previene la caída del pecho y las arrugas del escote. Con estadísticas: el 100% de las usuarias percibe una reducción de arrugas, el 89% se ve con menos flacidez y hasta un 74% señala alivio en el pecho durante la menstruación o embarazo. “No es un producto glamouroso pero sí es efectivo”, reconoce humildemente esta emprendedora que acaba de ver cómo ginecólogos de renombre como el Dr. Ignacio Zapardiel del Hospital USP San José de Madrid empieza a recomendárselo a algunas de sus pacientes.

La imaginación en esto de crear prendas con propiedades cosméticas parece no tener fin. Visto así, aquellos guantes y patucos de Bliss para hidratar pies y manos parecen el Pleistoceno de la cosmética.

pillowbraPillow Bra, el primer sujetador antiarrugas del mercado, tiene diseño español y lucha contra el envejecimiento del escote.

Fuente: SModa

Motse García

Cosméticos en miniatura: versiones ‘mini’ para viajar

1 Mar

cosmeticosenavion

En relación al equipaje de mano, según nos indica viajejet, en los últimos años se han ido dando modificaciones dentro de la normativa de lo que está o no permitido en él a fin de evitar cualquier tipo de amenaza dentro del avión. Desde finales de 2006 se han aplicado nuevas normas de seguridad en todos los aeropuertos pertenecientes a la Unión Europea (incluyendo a Noruega, Islandia y Suiza), estas son aplicables a cualquier pasajero que transite por los aeropuertos de la UE sin importar su destino.Las normas están relacionadas con la restricción sobre la cantidad de líquidos (o sustancias de consistencia similar) que cada pasajero puede llevar en su equipaje de mano para que pasen los controles de seguridad dentro del aeropuerto. Para evitar imprevistos debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • Son considerados líquidos: geles, pastas de dientes, lociones, jarabes, sopas, perfumes, aerosoles, espumas de afeitar, y similares.
  • Todos los líquidos deben encontrarse en contenedores que no superen los 100ml cada uno (un litro en total) y los mismos estar empaquetados dentro de una bolsa plástica de autocierre cuya dimensión no sobrepase los 20×20 cm. (si contamos con envases que superen estas medidas debemos enviar los mismos al equipaje de bodega).
  • Están fuera de esta medida los alimentos o medicamentos que requiera el pasajero para su salud mientras esté a bordo del avión (alimentos por si el pasajero es alérgico, para bebés, o medicinas). Tanto si las medicinas son usadas o no bajo receta médica, se recomienda tener a mano el comprobante de venta por si es solicitado en alguno de los puntos de seguridad.
  • Si vas a realizar un viaje con conexión en la UE ten en cuenta que la seguridad del aeropuerto sólo permitirá en tu equipaje de mano los productos que se encuentren debidamente empaquetados en una bolsa de plástico que se encuentre sellada y que tenga adjunto el recibo de compra. Cualquier otro producto comprado en un aeropuerto que no pertenece a la UE será confiscado en los puntos de seguridad del aeropuerto. Ten en cuenta que las compras realizadas en las tiendas de los aeropuertos, una vez pasados los controles de seguridad, no se ven sujetas a estas normas.

Las firmas de belleza son conscientes de las restricciones para facturar y cada vez apuestan más por las versiones ‘mini’ de sus productos

miniaturasparaviajar

Cada vez más firmas de belleza ofrecen a sus clientes la posibilidad de comprar sus productos en tamaño mini. Sin embargo, muchas veces no acabamos de dar el paso porque pensamos que nos saldrá mucho más rentable compar el tamaño más grande de nuestra crema favorita, posiblemente debido a que los volúmenes de producción de dichos formatos no son tan grandes.

La cuestión del precio puede parecer una frivolidad, pero desde que se implantaron las nuevas normativas de seguridad aérea, muy restrictivas en cuanto al tamaño de los frascos para líquidos (sí, los temidos 100 ml como máximo), quienes pretenden no facturar no tienen más remedio que pasar por el aro y comprar miniaturas. O de otros que valgan como sustitutos, tampoco nos pongamos exquisitos. Al menos de esos que, de ninguna forma, se pueden rellenar en casa (pasta de dientes, laca, desodorante en spray…). Con los champús y la hidratante no hay problema: lo habitual es rellenar un bote de hotel o incluso los que astutamente ya se venden en Sephora o Muji vacíos y listos para rellenar.  Esto da pie a armarte un minibote hasta con tu tratamiento de cuidado facial y eso que toda usuaria que haya leído las páginas de belleza de cualquier revista femenina sabe que manipular las cremas sin la debida asepsia es puede ser problemático.

Con los sprays o los productos en tubo no son de fácil recargo. Las firmas de belleza lo saben y cada vez son más los productos en versión mini para viajeras.  Lo que más se demanda son cremas de manos y desodorantes, y no solo para viajar, también para llevar en el bolso. Pasamos muchas horas fuera de casa y eso nos obliga a trasladar al bolso algunos productos que antes guardábamos en el armario del baño, y cuanto más pequeños más cómodo se hace su uso.

Como nos indica un artículo de SModa, el sector lujo observa atónito la necesidad y tanta preocupación por los precios y más aún ese afán por rellenar frasquitos. En la higiene corporal estábamos acostumbrados a usar productos de gran consumo que se presentaban en tamaños grandes (1000 ml.) y aprovechar las muestras de 50 ó 100 ml que regalan las marcas pero en países donde se viaja con mucha frecuencia como EEUU o Reino Unido las marcas lanzan pequeños neceseres con lo esencial (gel de ducha, crema corporal, champú, acondicionador…) para facilitar a sus clientes que puedan seguir usando sus productos y no depender de las amenities de los hoteles. Por ejemplo, el Essential Kit de Malin & Goetz con seis miniaturas de 29 ml que incluyen desde una limpiadora facial al acondicionador para el cabello (35 €). O el Tata Harper Deluxe Beauty Set con ocho chiquitiminiaturas de entre 4 ml y 15 ml donde no falta ni el sérum ni la mascarilla facial (67 €).  Glossy Box,  por 15 € al mes, los socios reciben una caja con cinco miniaturas con novedades de firmas cosméticas de prestigio, por ejemplo Metropolitan Chic, un beauty kit para viajeras exigentes, con un neceser multiusos y una guía con los sitios más cool del mundo.

La filosofía de Clarins pasa por lo que llaman “el derecho a probar”: toda usuaria que se acerque a un especialista de belleza de la firma francesa recibirá siempre de manera gratuita muestras del tratamiento prescrito adecuado a su piel. Además regalan neceseres con miniaturas por compras superiores a 80 € y miniaturas a quienes compran en su tienda online. En esa línea Estée Lauder cuenta con una promoción en la que regala dos minitallas por la compra de productos en su web. En Sephora es habitual que obsequien a sus clientas con muestras de novedades e incluso, de perfumes que recargan en pequeños frasquitos. Y aquí hay quienes las usan para probar o para viajar. Total, puestas a probar, tanto da hacerlo en casa o en la habitación de un hotel. Si gusta al final se acabará comprando el formato grande. Y al final, todos ganan.

Montse García

Primero venta online y ahora también en tiendas tradicionales

15 Ene

La venta online da un giro retro. Varios comercios que vendían sólo por internet están abriendo tiendas tradicionales. Un artículo de SModa nos detalla algunos referentes a diversos sectores, pero lo mismo lo podemos aplicar al sector cosmética y perfumería. Hay establecimientos creados que a posteriori adoptaron la venta online, pero también hay emprendedores que empiezan online y luego abren su/s establecimiento/s. En algunas ocasiones nos interesa un artículo, lo buscamos y estudiamos por diversas webs pero sin embargo lo compramos en establecimientos; también sucede lo contrario, vamos a un establecimiento por un artículo y luego lo compramos en internet. Por ello, el Marketing integral offline+online se complementan (por ejemplo a veces vemos por televisión una web o en una revista….. y entramos en esa web,  además en la red leemos los comentarios sobre productos o servicios, popularidad, etc.).

Lo cierto es que hay gente a la que no llega internet, no consumen online, y por otro lado hay personas que necesitan tocar ciertos productos, oler, probar, hablar con la persona que le asesora ………. y son experiencias imposibles de hacer en internet. Es interesante tener varías vías de llegar al público que nos interesa.

ventaonlineytradicionalAlgunos ejemplos que cita el artículo:

La marca de gafas Warby Parker, que nació con venta exclusivamente online, ha abierto varias tiendas físicas.

Será el discreto encanto de lo analógico. Primero fueron las publicaciones online las que se lanzaron en masa a publicar revistas de papel y tinta. Y ahora son los comercios online los que abren tiendas físicas. Lo están haciendo tanto los gigantes de la venta por internet, como Etsy, eBay, que las pasadas navidades ya montó en Londres una tienda efímera en la que se podía comprar utilizando el móvil o Amazon, de quien se lleva rumoreando desde hace meses que podría abrir una enorme librería en Seattle, como marcas incipientes que nacieron con exclusiva vocación online pero ahora se estan dejando tentar por la venta tradicional.

El proceso se debe en parte a la bajada de los precios de los alquileres, que hace más fácil el acceso a espacios físicos para estar marcas pequeñas, que no necesitan almacenaje, puesto que ya lo tienen en sus plataformas digitales. Sus tiendas funcionan casi como un showroom, con una cantidad relativamente escasa de mercancía y por lo general tienen menos empleados. La idea es familiarizar al cliente con la marca para que después continue con su compra en la web, en lo que los analistas de retail llaman “compra multicanal”.  Algunas de estas tiendas ensayan fórmulas híbridas, como es el caso de Bonobos, una marca de ropa masculina que hasta hace poco vendía exclusivamente por internet –”a los hombres no les gusta ir de compras y se lo estamos ahorrando”, solía decir su fundador, Andy Dunn, que se consideraba a sí mismo un evangelista del comercio online–. En su flamante tienda de Nueva York, los clientes no salen con la ropa en una bolsa sino que se la prueban, la compran y de hecho la encargan online, solo que desde la tienda, y la reciben al dia siguient en su casa. Según la experiencia de Bonobos, que ha relatado Dunn al New York Times, los clientes “físicos” gastan más (360 dólares de media, el doble que los que compran en la web, y vuelven antes).

Piperlime, una filial de Gap, también abrió tienda en Nueva York el pasado septiembre. Según sus observaciones, sus clientes, mayoritariamente muy jóvenes, ya conducen gran parte de sus vidas online y prefieren que sus compras ocurran en el mundo real, para hacer de ellas una actividad gratificante, más que una transaccion. En el caso de Piperlime, la marca se esforzó por replicar el estilo de su web y hasta el vocabulario (hay una colección de “prendas escogidas por Rachel Zoe”) en el diseño de sus tiendas, para que fueran una traducción a las tres dimensiones de su presencia online.

Para algunas de estas marcas abrir un espacio físico supone renunciar, o por lo menos modificar, sus principios fundacionales. Daniella Yacobovsky y Amy Jain, dos compañeras en la Harvard Business School, fundaron BaubleBar, una web de venta de joyería y bisutería, como una respuesta a lo que, según ellas, el comercio tradicional estaba haciendo mal en ese sector: comprar a demasiados proveedores e inflar demasiado los precios. Ellas se centraron en la relación con los diseñadores, a los que ofrecían mejores márgenes a base de eliminar intermediarios. Aun asi, han acabado abriendo un comercio, tambien en Nueva York, que han llamado TheBar. Su idea, según explicaron a la CNN, es abrir tiendas efímeras en distintas ciudades y muy centradas en los gustos locales.

La marca de gafas Warby Parker, que se hizo un hueco en el mercado al vender monturas de diseño muy cuidado a precios más moderados que las habituales gafas de firma, también ha acabado por abrir un espacio en el Soho neoyorquino. Y eso que para vencer el principal obstáculo, el hecho que de es casi imperaivo probarse unas gafas antes de comprarlas, inventaron un software que replica la cara del cliente para que este se pueda hacer a la idea de cómo le quedan. Y establecieron normas muy relajadas de compra y devolución: envían hasta cinco modelos a casa para probar antes de formalizar la venta. La fórmula ha funcionado pero, según reconocía su fundador Dave Gilboa, a la web Racked “la gente quiere tocar ciertos productos y esa es una experiencia imposible de replicar en internet”.

Montse García