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Melanoma, el tipo de cáncer de piel más dañino

2 Feb

Melanomacancerdepiel

Melanoma es el nombre genérico de los tumores melánicos o pigmentados causante de la gran mayoría de las muertes relacionadas con el cáncer de piel. A pesar de varios años de investigaciones extensivas, el único tratamiento efectivo es la resección quirúrgica del tumor primario antes de que logre un grosor mayor al parámetro estimado por el especialista.

Cuando el melanoma comienza en la piel, la enfermedad se denomina melanoma cutáneo. El presente artículo trata el melanoma cutáneo (de la piel).

¿Por qué se forma?

esquemamelanoma

La piel es el órgano más grande del cuerpo cuya misión principal es la de protegernos de la temperatura, del sol y de las  infecciones. La piel recoge las sensaciones de temperatura, el tacto y el dolor.

Las características de la piel (es decir, el grosor, el color, la textura) no son uniformes en todo el cuerpo. Por ejemplo, la cabeza presenta más folículos pilosos que cualquier otra parte, mientras que las plantas de los pies no tienen ninguno. Además, la piel de la planta de los pies y de la palma de las manos es más gruesa.

La piel tiene tres capas principales: la epidermis (capa superior o externa), la dermis (capa inferior o interna) y la hipodermis (capa que contiene los adipocitos).

La capa más externa, epidermis, está en continua descamación porque sus células (queratinocitos) se dividen y reemplazan continuamente. Por debajo de estos hay otra clase de células llamados melanocitos. Los melanocitos se encuentran en la parte más inferior de la epidermis. Producen melanina que es el pigmento que da color a la piel.

Cuando recibimos los rayos solares, los melanocitos producen más pigmento, con lo cual la piel se broncea y se oscurece. En principio es un mecanismo de defensa pero un exceso puede provocar melanoma.

Segun aecc, cuando las células tumorales, con capacidad de invadir los tejidos sanos de alrededor y de alcanzar órganos alejados e implantarse en ellos se originan partir de los melanocitos, hablamos de melanoma.

melanomanivelesMelanoma es el nombre genérico de los tumores melánicos o pigmentados. A pesar de que la mayoría de los melanomas se originan en la piel, por ejemplo en el tronco o en las extremidades, también pueden aparecer en otras  superficies del cuerpo (como la mucosa de la boca, del recto o de la vagina, o la capa coroides del interior de nuestros ojos). Cuando el melanoma comienza en la piel, la enfermedad se denomina melanoma cutáneo.

Hay tres tipos de cáncer de piel

Melanoma, ya descrito. El melanoma es un cáncer de piel que se produce cuando los melanocitos se convierten en malignos. Se relaciona con haber sufrido quemaduras solares, principalmente en la infancia o juventud. La mayoría de los melanomas se localizan en la piel y menos frecuentemente en mucosas: oral o genital; uvea y meninges.

La incidencia de esta enfermedad aumenta exponencialmente con un crecimiento del 7% anual y se duplica cada diez o veinte años.

Hay otros dos tipos de cánceres cutáneos diferentes al melanoma: el carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular.

Carcinoma de células basales: Tipo de cáncer de la piel que se origina en las células basales. Estas son células pequeñas y redondas ubicadas en la parte más baja (o base) de la epidermis, que es la capa más externa de la piel.

Carcinoma de células escamosas: cáncer que empieza en las células escamosas, que son células delgadas y planas que se parecen a las escamas de los peces. Las células escamosas se encuentran en el tejido que forma la superficie de la piel, el recubrimiento de los órganos huecos del cuerpo, como los conductos de los aparatos respiratorio y digestivo. También se llama carcinoma epidermoide

Aunque estos dos tipos de cáncer de la piel son los más  frecuentes, afortunadamente no representan más del 0,1% de las muertes debidas a cáncer. Suelen aparecer en personas de piel clara que han estado expuestos durante mucho tiempo al sol. Ambos tumores se tratan con métodos locales (criocirugía, radioterapia, escisión simple) con muchas posibilidades de curación en la mayoría de los casos. El melanoma es más agresivo que el cáncer de piel de células basales o el cáncer de piel de células escamosas.

Sabemos que aumentan enormemente los nuevos casos de melanoma que se diagnostican cada año alrededor del mundo y resulta más frecuente en hombres y personas de raza blanca que  habitan regiones con climas soleados. Se estima que el melanoma maligno produce un altísimo porcentaje de las muertes asociadas al cáncer de piel.

Por lo general, el riesgo de un individuo de contraer un melanoma depende de dos grupos de factores: intrínsecos y ambientales. Los factores intrínsecos incluyen la historia familiar y el genotipo heredado, mientras que el factor ambiental más relevante es la exposición a la luz solar.

Los estudios epidemiológicos sugieren que la exposición a la radiación proveniente de la luz ultravioleta (UVA y UVB) es una de las causas principales en la aparición del melanoma. El uso de cabinas de bronceado con rayos ultravioleta penetrantes se ha asociado con la aparición de cáncer de piel, incluyendo el melanoma.

Patología

La radiación causa daño al ADN de las células, típicamente una dimerización de la timina que, al no ser reparado por la maquinaria intracelular, crea mutación en los genes celulares. Cuando la célula se divide, estas mutaciones se propagan a nuevas generaciones de células. Si la mutación ocurre justo sobre un protooncogén (dará lugar a un oncogén) o si se produce en genes supresores tumorales, la velocidad de la mitosis o división celular en las células con las mutaciones se vuelve descontrolada, conllevando a la formación de un tumor. La mayoría de los estudios sobre quemaduras sugieren una relación positiva o directa entre las quemaduras a edades tempranas y el consiguiente riesgo de padecer melanoma.

Prevención y protección

Para prevenir el melanoma, ante la llegada del verano, es preciso adoptar una serie de medidas de protección, como la utilización de gorras o sombreros, de cremas de alta protección, así como tomar el sol de una forma gradual y evitarlo en las horas de irradiación más intensa (entre las 12:00 y 16:00 h).  Incluso debajo de las sombrillas el sol es dañino, ya que el efecto espejo de la arena puede inducir los rayos solares con mayor intensidad

El prototipo humano con mayores posibilidades de contraer dicha patología es una mujer entre 40 y 45 años, de piel y ojos claros que realice exposiciones solares intensas e intermitentes desde la infancia, con quemaduras en la etapa infantil, con un número importante de nevus congénitos o atípicos, y con antecedentes familiares de melanoma.

El melanoma puede prevenirse mediante la exposición limitada a la luz ultravioleta. Sigue estas sencillas recomendaciones cuando se exponga al sol (tanto por ocio como por trabajo). Algunos consejos para prevenir la aparición de melanomas son:

  • Evita la exposición al sol durante las horas centrales del día (entre las 12 y las 16 horas), cuando la luz ultravioleta es más intensa.
  • Utiliza barreras físicas para que el sol no llegue a la piel: sombrillas, sombreros de ala ancha (para proteger también el cuello y las orejas), camisetas, etc. Por lo general, las telas apretadas y de colores oscuros ofrecen mayor protección.
  • Aplica sobre la piel fotoprotectores solares con filtros de protección UVA y UVB adecuados a tu fototipo (tipo de piel). Debe tenerse en cuenta a la hora de la elección del filtro tanto los rayos UVA como los UVB. Se puede consultar el índice ultravioleta (UVI) que nos indica los niveles de radiación ultravioleta atmosféricos que se espera lleguen a la tierra al mediodía y afecten a la piel. Su conocimiento nos permite prevenir la sobreexposición solar, utilizando el factor de protección adecuado al UVI y al fototipo de la persona. Sus valores van del 0 al 16 (0 indica el riesgo mínimo de sobreexposición y 10 o más el máximo).
  • El factor de protección necesario según el fototipo y el UVI es el siguiente:

Valores UVI

  • En todas las edades, usa gafas de sol que absorban el 100% de las radiaciones ultravioleta.
  • Ten en cuenta el lugar en que estás: playa, montaña…, para adecuar aún más las medidas de protección.
  • Bebe abundante agua para evitar la deshidratación.
  • Protégete también en los días nublados, los rayos ultravioletas atraviesan las nubes.
  • Evita otras fuentes de luz ultravioleta (lámparas bronceadoras) porque aumentan el riesgo de aparición de melanoma.
  • Recurrir si fuera necesario a la fotoprotección oral que palía las carencias y defectos de la protección tópica.
  • Examínate periódicamente de los lunares. Aunque la mayoría de los lunares nunca llegan a convertirse en melanoma, algunos sí lo hacen. Es importante el autoexamen; debemos conocer el patrón de nuestros lunares para detectar cualquier cambio. Deberás examinarte toda la superficie incluyendo palmas, piel debajo de las uñas, plantas, espalda; en caso de cualquier cambio en nuestra piel deberemos de consultar al dermatólogo.

Más información en aecc 

Incidencia

De acuerdo a cifras de aecc, actualmente se diagnostican unos 160.000 casos al año en todo el mundo (79.000 hombres y 81.000 mujeres).

Representa aproximadamente el 1,5% de los tumores en ambos sexos. En Europa es más frecuente entre las mujeres, al contrario que en el resto del mundo. La mayor incidencia se registra en países con fuerte irradiación solar y con una población blanca no autóctona, lo que sucede en Australia, Nueva Zelanda, USA y Sudáfrica. En Europa es más frecuente en el norte y en el oeste (población con piel muy blanca, expuesta al sol sobre todo en verano). Pero mientas que en todas estas zonas la frecuencia del melanoma tiende a estabilizarse e incluso a disminuir, sigue aumentando en el sur y el este de nuestro continente.

En España se diagnostican unos 3.600 casos anuales. Como en el resto de Europa, es un tumor más frecuente entre las mujeres (2,7% de los cánceres femeninos) que entre los hombres (1,5%). La incidencia en nuestro país se puede considerar alta (tasa ajustada mundial en 2002: 5,3 nuevos casos/100.000 habitantes/año en hombres y 5,5 en mujeres), con un ascenso muy importante, especialmente desde los años 90.

Se registran casos prácticamente a cualquier edad, aunque la mayoría se diagnostican entre los 40 y los 70 años.

Alrededor del 81% de los casos se localizan en países desarrollados.

Detección y tratamiento

Como acabo de indicar, la incidencia del melanoma en Europa, como en el resto del mundo, ha aumentado enormemente en las últimas décadas. Esta enfermedad representa un elevadísimo porcentaje de todas las muertes por cáncer de piel.

Para saber cuándo la apariencia es sospechosa existe una regla denominada A, B, C y D. Así, cuando un nevus es Asimétrico, tiene unos Bordes irregulares, toma una Coloración muy oscura o irregular y su Diámetro aumenta, son indicios de melanoma, por lo que se debe acudir al médico.

Se debe prestar especial atención, por ser marcadores de melanoma, a los nevus pigmentocelulares adquiridos que, a lo largo de la vida, modifican su morfología. También a los nevus atípicos y congénitos, siendo los principales signos de alarma los nevus asimétricos, con bordes imprecisos, color cambiante y sangrado. Este cuadro puede darse conjuntamente.

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Pronóstico y medición en su desarrollo

El melanoma es un cáncer de piel en el que las células de pigmentación comienzan a crecer en forma anormal. Si se detecta a tiempo, la mejor posibilidad para su cura es la cirugía.

Los melanomas se clasifican según sus características, con fines pronósticos. El sistema de Breslow clasifica los melanomas según su espesor. Los niveles de Clark, puntúan los melanomas según la invasión de tejidos: desde el tipo I intradérmico, hasta el tipo V, que invade el tejido subcutáneo. Existe también una estadificación mediante la clasificación TNM. Más información en aecc

Según la aecc, el melanoma puede dividirse en cuatro tipos distintos, basándose en rasgos clínicos y anatomopatológicos por el patrón de crecimiento.

Hay dos fases en el desarrollo del tumor, una horizontal que afecta a la capa externa (epidermis) sin invadir las capas más profundas. Esta fase se observa en: melanoma de extensión superficial, léntigo maligno melanoma, y melanoma lentiginoso acro. La segunda fase, denominada fase de crecimiento vertical, afecta los tejidos profundos, por ejemplo el melanoma nodular.

Los cuatro principales son:

Melanoma de extensión superficial

Constituye el tipo más frecuente en personas de raza blanca. Se produce en cualquier punto de la piel, pero suele verse en espalda y miembros inferiores en mujeres, y en tronco en hombres. La edad de aparición es de los 30 a los 50 años. Generalmente es plano e irregular en forma y color, con sombras variables de negro y marrón.

Léntigo maligno melanoma

Generalmente aparece en las personas de edad avanzada. Ocurre más comúnmente en la piel dañada por el sol en la cara, el cuello y los brazos. Las áreas de piel anormal generalmente son grandes, planas y de color marrón con áreas de color café.

Melanoma lentiginoso acro (MLA)

Es la forma menos común de melanoma. Generalmente ocurre en las palmas de las manos, las plantas de los pies o por debajo de las uñas y es más común en las personas de raza negra.

Melanoma nodular

Es el segundo tipo más frecuente, y es más agresivo. Aparece habitualmente en el tronco, cabeza o cuello, en torno a los 50-60 años. Generalmente empieza como un área elevada de color azul-negro oscuro o rojo-azulado, aunque algunos no tienen ningún color.

Tratamiento

Una detección precoz permite la extirpación quirúrgica de la práctica totalidad de los melanomas. Actualmente se utilizan técnicas de diagnosis no cruentas tales como la dermatoscopia (también denominada epiluminiscencia) que permiten detectar cualquier alteración precoz de los nevus y su posible malignidad. Tras la cirugía solo los pacientes de alto riesgo necesitan inmunoterapia adicional. Si en un período de 3 a 5 años no se ha reproducido el melanoma, las posibilidades de recaída son mínimas.

Fuentes consultadas:

wikipedia

aecc

Montse García

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La piel y el sol

1 Feb

Tomando las precauciones adecuadas es factible sacarle partido a las horas que dedicas a tomar el sol. La piel, el sistema inmune o el descanso se benefician notablemente de su acción. Por ejemplo, menciono algunos beneficios de tomar el sol:

  1. Fortalece huesos y dientes
  2. Mejora el aspecto de tu piel
  3. Estimula la inmunidad
  4. Equilibra el colesterol
  5. Disminuye la presión sanguínea
  6. Protege frente a diversos tipos de cáncer
  7. Ahuyenta o mejora la depresión
  8. Mejora la calidad del sueño
  9. Favorece la vida sexual —-etc

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Sin embargo, los excesos del Sol quedan grabados en nuestra piel, que se puede llenar de manchas después del verano. Este signo es precisamente una llamada de atención que nos hace nuestro propio organismo, resaltando que nuestra piel puede no tolerar bien la exposición a los rayos solares. Por eso las clínicas de estética y las marcas de cosméticos, están desarrollando los tratamientos más sofisticados. Una de ellas es la técnica de inyección de vitaminas despigmentantes con luz pulsada para regenerar la piel de una manera uniforme. Si no queremos recurrir al láser, hay una gran gama de productos para aplicárselos en casa.

Cada vez existen más tratamientos que permiten paliar las secuelas que los excesos del Sol nos dejan. Tratamientos cuyo objetivo es reparar, hidratar y nutrir en profundidad para que la piel recupere su energía, elasticidad y evite el envejecimiento prematuro. Además, va en aumento los protectores solares que, a parte de los filtros protectores, incluyen componentes en sus fórmulas para hidratar y evitar el envejecimiento.

Pero, los efectos de una mala exposición y prolongada son muchos. El efecto más común son las quemaduras y las afecciones oculares. También hay efectos crónicos, como el envejecimiento prematuro de la piel y el cáncer de piel. Su grado más agresivo es el melanoma.

Tres tipos de cáncer de piel 

Hay tres tipos de cáncer de piel (melanoma, carcinoma basocelular y  carcinoma espinocelular), pero escribiré solo sobre el melanoma, ya que como he indicado, es el más agresivo de éstos.

En época de buen tiempo como el final de la primavera, durante el verano y, a veces a principios del otoño, queremos lucir un bronceado y por esta razón muchas personas toman el sol en la playa, las terrazas, jardines de sus casas, o incluso ir a solariums donde pueden recibir un baño de luz ultravioleta de forma artificial. Si ello no se realiza con precaución y tomando todas las medidas necesarías corremos un terrible riesgo, ya que una exposición inadecuada al Sol es la principal responsable de la aparición del melanoma.

Este tipo de cáncer puede afectar a cualquier zona de la piel, por ello es preciso proteger incluso los rincones más escondidos de nuestra piel, como detrás de las orejas. Además el melanoma puede afectar también a mucosas, por esto es importante proteger también nuestros labios y ojos. En el caso  de los ojos con unas buenas gafas de sol que absorban el 100% de los rayos ultravioletas.

Algunos consejos para protegernos del Sol

¿A qué hora debemos podemos el Sol sin riesgo?

La luz solar produce rayos infrarrojos (calor), luz visible (colores), ultravioletas (UVA, UVB) que producen el bronceado y los cambios celulares que predisponen al cáncer. Esta radiación es mayor entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. A estas horas el nivel de radiaciones UV es mayor, más agresivo y cancerígeno.

¿Cuánto tiempo al día podemos estar al Sol sin correr riesgos?

El bronceado es un mecanismo de defensa de la piel, ya que ejerce un efecto de filtro de rayos UV. La exposición al sol en pieles normales se debe realizar aumentando 10 minutos de exposición cada día, desde el primero que no debe exceder los 15 minutos, evitando las horas del mediodía. A los 10 días la piel estará preparada para soportar el sol sin problemas excepto los de acumulo de radiación solar (importantes para prevenir el cáncer de piel).

¿Qué personas tienen mayor riesgo de padecer un cáncer de piel?

Se debe tener en cuenta que tipo de piel tiene cada uno, los pelirrojos y rubios tiene muy poca capacidad de tolerar la radiación solar, los castaños tienen una tolerancia que puede considerarse normal, y los de piel oscura toleran mayor velocidad en la toma de sol.

Por otra parte, las personas especialmente blancas de piel, que se queman con facilidad al sol y les cuesta broncearse, también son más propensos a la aparición de melanoma y deben, por tanto, ser especialmente cuidadosos con las precauciones a  la hora de tomar el sol.

Por lo tanto,

  • La raza blanca, pieles más sensibles (rubios, pelirrojos), personas expuestas a sol frecuentemente (vivir en el campo), usuarios de UVA, etc.
  • Las personas con más lunares.
  • Edad: a más edad mas probabilidad de padecer cáncer de piel.

¿Nos protegen los protectores con filtros solares?

Los rayos UVA, se consideraban menos agresivos que los rayos UVB, pero tienen riesgo suficiente para ser cancerígeno, ya que sus efectos son acumulativos, además de su participación en el envejecimiento cutáneo.

Usar factores de protección solar únicamente ofrecen un incremento en el tiempo de tolerancia a los rayos solares (especialmente por rayos UVB), pero no anulan, en general, los efectos del sol en su totalidad. La mayoría se demuestran poco efectivos en espectros de acción amplios y para filtrar rayos UVA y luz visible,  en estos casos puede ser eficaces los filtros a base de dióxido de titanio. Por ello, hay que tener en cuenta a la hora de la elección del filtro que protega tanto los rayos UVA como los UVB así como la resistencia al agua.

 ¿Còmo aplicarse los factores de protección?

Debería aplicarse 30-45 minutos antes de iniciarse la exposición al sol. Van siendo eliminados por el sudor y el agua, por ello se deben de aplicar frecuentemente y sobre todo después del baño. La crema, independientemente de lo que diga el fabricante, hay que darla cada dos horas como mucho. Aparte de que se absorbe, puede irse con el baño o al secarse con la toalla. Por eso lo ideal es usarla después de cada zambullida o chapuzón.

Resistentes al agua. Las que se anuncian como water resistant duran dos baños de 20 minutos, y las very water resistant, dos baños de 40 minutos.

Los índices de protección se refieren al factor por el que se debe multiplicar para saber cuanto tiempo nos protege, ejemplo: un factor de protección 20 permite exponerse al sol 20 minutos como si fuera solo un minuto. Encontramos filtros desde factor 2 hasta factor 50 o más, los llamados totales o pantallas.

¿Es aconsejable tomar el Sol progresivamente?

Si. El problema es que la gente intenta ponerse morena de golpe y hay que ir tomando el sol de forma progresiva y la adecuada protección.

Primera exposición. Al principio, los expertos recomiendan usar una protección muy elevada (50+). Hay cremas que se anuncian como de factor 90, pero la Agencia Americana del Medicamento ha determinado que, a partir de 50, todas son prácticamente iguales.

Un proceso de semanas. Ese factor de protección 50+ debe usarse las primeras semanas. No evita (aunque retrasa) ponerse moreno, pero impide las quemaduras.

Mantenimiento. A las dos o tres semanas, se puede bajar a protección 30, o menos si se es muy moreno (nunca por debajo de 15 o 20). En los niños, lo mejor es mantenerlo en 50 y aplicarla con frecuencia.

Además, hemos de tener en cuenta que:

  • Los cosméticos con perfumes producen manchas solares por el efecto fototóxico, el sol debe de tomarse con la piel limpia y con filtros protectores, nada más.
  • La píldora anticonceptiva es un medicamento llamado fototóxico, es decir que produce mayor absorción de la radiación solar y solo por zonas lo que produce el cloasma o las manchas de café con leche, muy mal toleradas estéticamente.
  • Tomar el sol durante el embarazo puede provocar la aparición de manchas solares lo que se llama “cloasma”, que aparece en la cara y no suele ceder después del embarazo.
  • Los recién nacidos y los bebés menores de 5 meses no deben exponerse directamente al sol. Hasta los tres años, con mucho cuidado.
  • Los adultos no debemos exponernos a un broceado intenso y sobre todo a quemaduras, deja la piel muy predispuesta a cáncer en el adulto,  una piel es mucho más frágil a modificaciones por la radiación solar. Siempre con filtros solares. La radiación solar se acumula y su efecto cancerígeno es acumulativo con la edad .
  • Para personas especialmente sensibles al Sol, a parte de los consejos ya indicados:
  1. Es aconsejable reducir al mínimo posible la exposición de su piel a los rayos ultravioletas y a la luz visible de onda corta.
  2. Salir al aire libre preferentemente antes de las 9 de la mañana y después de las 4 de la tarde.
  3. Utilizar ropa y un sombrero de alas anchas que no permita la penetración de la luz.
  4. Proteger la cara y manos con un factor de protección solar con máxima proteccion o pantalla total. Debe tenerse en cuenta a la hora de la elección del filtro tanto los rayos UVA como los UVB. Asimismo resistentes al agua.
  5. A veces es necesario la fotoprotección oral que, en unas ocasiones, palía las carencias y defectos de la protección tópica, y en otras la complementa.
  6. Utilizar gafas de sol (buenas gafas de sol que absorban el 100% de los rayos ultravioletas).
  7. Colocar protecciones opacas a los rayos ultravioletas en los cristales de su coche.
  8. No exponerse en cabinas de bronceado artificial. Evitar otras fuentes de luz ultravioleta (lámparas bronceadoras) porque aumentan el riesgo de aparición de melanoma.
  9. Beber abundante agua para evitar la deshidratación.
  10. Protegerse también en los días nublados, los rayos ultravioletas atraviesan las nubes.
  11. Recurrir, si fuera necesario, a la fotoprotección oral que palía las carencias y defectos de la protección tópica.
  12. Examinarse periódicamente los lunares.

Prevención, un arma eficaz

Ante síntomas como  una mancha melánica o lunar puede ser una lesión de cáncer si es asimétrica,  de bordes irregulares,  de colores diversos (negro-rojo),  si es más grande de 6 mm, se debería acudir a un dermatólogo rápidamente.

No hay que alarmarse, los lunares suelen ser benignos, pero si notamos cualquier cambio en alguno de ellos, o la aparición de un nuevo lunar, es importante que acudamos cuánto antes al dermatólogo. La primera señal del melanoma suele ser un cambio en el tamaño, color, forma o sensación de un lunar ya existente.

La asociación española contra el cáncer nos proporciona unas sencillas reglas (la regla del ABCD) que nos ayudarán a distinguir un lunar normal de un melanoma:

A: Asimetría: La mitad de un lunar, es diferente de la otra mitad.

B: Bordes irregulares

C: Color: los rojizos, blanquecinos y azulados son los que más deben hacernos sospechar de melanoma.

D: Diámetro: cuándo el lunar mide más de 6 mm o aumenta de tamaño.

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El melanoma es uno de los cánceres de piel más agresivos que existen. Cuando metastatiza a otro órgano, el pronóstico de la enfermedad empeora drásticamente. Por esta razón, es tan importante tomar en serio los consejos para su prevención, ya que nuestra mejor arma contra el melanoma consiste en prevenirlo y detectarlo en estadios precoces de la enfermedad.

 

 

 

Montse García